dilluns, 5 de maig de 2014


Sabor a Mar  
 


Foto realizada por, José Manuel Al-mería.
José Manuel Al-meriaAfegeix la llegenda
         Recuerdo a ese hombre, le conocí hace más de veinte años, está ahí, sentado en la taberna del puerto mirando la Mar. Sus ojos son grises como la tarde. Todo el mundo le conoce aquí, todo el mundo sabe que trueca perlas por palabras.


He envuelto las espinas de tu nombre/ con guantes de seda.

El papel que las lleva/navega en las arenas del desierto.


         Cuando le vi por primera vez aún era joven. Aparcaba coches en las plazas de Sevilla. Cuando la gente iba a darle unas monedas él las rechazaba. Quería palabras, pobres o ricas, palabras humildes o diamantes de palabras. Le gustaba construir rosarios con ellas, para bailar las cuentas entre las yemas de sus dedos: roto, amor, paz, destrucción, guerra, campos, amapolas...


Ahora que soy nada/apenas una herida en la roca/quiero vivir lentamente/como la tarde.

         Un día, hace ya mucho tiempo, desapareció. Hoy le veo de nuevo. En una mesa cambemba que recoge la sombra de las gaviotas, talla palabras sobre el papel: solidaridad, claveles, compañero, brisa, sangre, vida, corazón, rosa.


Quiero dejar la cabeza dormir/sobre la brisa de la Mar/reconstruyendo tus besos.


         Me gustaría abrazarle, despertarle del letargo, quitarle el papel y el lápiz y tirarlos al agua, junto a los barcos de guerra que bloquean el puerto. Pero el sigue escribiendo "Andalucía, patio, niños, geranios, hambre".


Quiero sentir/de tu cuerpo el perfume/cuando abandonas la casa/y preso en el rocío de la mañana/ cae en mi vaso.


Puerto Bayyana, primavera de 2014.

 

Marcos G Sedano.

 
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