divendres, 21 de setembre de 2012

Breve informe sobre los aspectos legales de la convocatoria del 25-S



Breve informe sobre los aspectos legales de la convocatoria del 25-S

0

Desde la “Comisión Legal Sol” consideramos que las asambleas del 15-M han de tener cierta información jurídica de cara a la convocatoria del próximo día 25 de septiembre, cuyo ámbito espacial de desarrollo tendrá lugar en los alrededores del Congreso de los Diputados.
Partimos del hecho de que todo acto de desobediencia civil implica el pleno conocimiento de las consecuencias del mismo por parte de los que lo lleven a cabo, por tanto, el objetivo de este informe no es el de fomentar la desmovilización, ni el de entrar a valorar la oportunidad o la dinámica del proceso que ha llevado a la convocatoria del 25-S, sino tan sólo informar a las asambleas, desde un punto de vista estrictamente técnico-jurídico, sobre lo que el Código Penal del Estado español dice a cerca de los aspectos concretos que pueden afectar a dicha convocatoria:
Partimos a su vez de la premisa de que, independientemente de cómo se acabe perfilando la acción del 25s, esta tendrá en todo caso un carácter noviolento. De esta manera quedaría descartada toda referencia a los delitos de Rebelión (art. 472 y ss. del Código Penal) que requieren de un “alzamiento público y violento” que no se da en esta convocatoria además que parece especificamente pensado para un golpe de caracter militar
Tal y como se plantea la convocatoria, podría implicar la comisión de alguno de los delitos contra las instituciones del Estado:
§  El artículo 494 del Código Penal sanciona con pena de prisión de 6 meses a 1 año, o multa de 12 a 24 meses a quienes promuevan, dirijan, o presidan manifestaciones u otra clase de reuniones ante las sedes del Congreso de los Diputados, del      Senado o de una Asamblea Legislativa de Comunidad Autónoma, cuando estén reunidosalterando su normal funcionamiento.
Sin duda entendemos que éste es uno de los artículos que refleja más fielmente la protesta que viene planteada para el próximo día 25 de septiembre, puesto que se dan los siguientes elementos:
1. Se trata de una manifestación o reunión ante la sede del Congreso.
2. El 25S las Cortes estarán reunidas, pues en dicha fecha hay reunión plenaria.
A lo que habría que añadir, para la comisión del delito que:
1)  La manifestación o concentración debe alterar el normal funcionamiento de las cortes. 
2) Se castiga únicamente a quienes promuevan, dirijan o presidan dichos actos. Quedando excluidos los ciudadanos que simplemente acudan y participen en dicha convocatoria pacíficamente.
Para que se cometa el delito han de darse simultáneamente las cuatro circunstancias anteriormente señaladas, y no sólo las dos primeras, por lo que bastaría que la convocatoria discurriese de manera pacifica y sin obstaculizar el acceso de los diputados a la sede del Congreso o perturbar el normal discurrir de la sesión del pleno para que no pudiera imputarse este delito a quienes promuevan, dirijan o presidan dichos actos, insistimos.
Y en cualquier caso, debe advertirse que las penas privativas de libertad señaladas para este delito no supondrían, en principio, ingreso en prisión conforme a lo dispuesto en el art. 81 del Código Penal.
§  En segundo lugar, debemos aludir al artículo 495, que castiga con penas de prisión de 4 a 5 años a quienes, sin alzarse públicamente, y portando armas u otros instrumentos peligrosos, intentasen penetrar en las sedes del Congreso, para presentar en persona o      colectivamente peticiones.
Este delito, sólo se cometería utilizando instrumentos y actos violentos (armas u otros instrumentos peligrosos). No cometerían dicho delito, por tanto, quienes en persona o colectivamente presentasen de forma pacífica sus peticiones por escrito, en el Congreso.
§  En tercer lugar, el artículo 497 sanciona con pena de prisión de 6 meses a 1 año, a aquellos ciudadanos que perturben gravemente el órden de las sesiones del Congreso de los Diputados.Si la perturbación no fuese grave, la pena se reduce a multa de seis a doce meses.
De este artículo tenemos que destacar dos cosas:
1) A diferencia de lo que veíamos con el tipo del artículo 494, este tipo penal se dirige ya no contra los convocantes, sino contra cualquier persona no miembro del Congreso, es decir, que en él podríamos incluir a los ciudadanos que acudan y participen en los actos del 25S.
2) No obstante, el tipo se está refiriendo a una perturbación del orden que ha de darse dentro del hemiciclo, dado que se refiere al orden de sesiones.
Entendemos, por tanto, que difícilmente sería causa de perturbación del orden de las sesiones una protesta pacífica en el exterior.
§  Por último, hemos de reseñar que el art. 498 CP castiga con penas de prisión de 3 a 5 años, a quienes empleen fuerza, violencia, intimidación o amenaza grave para impedir a un miembro del Congreso asistir a sus reuniones, o por los mismos medios, coarten la libre manifestación de sus opiniones o la emisión de su voto.
En este caso, las penas previstas para los responsables de tales actos sí que son graves, siendo la mínima de 3 años de prisión, no pudiendo en caso de condena accederse a su suspensión.
Entendemos que éste es otro de los artículos que afecta directamente a la protesta convocada para el próximo día 25 de septiembre, dado que afecta a las acciones a practicar antes del inicio de sesiones en el Congreso. Sin embargo, no se comete el delito si no se emplea fuerza, violencia, intimidación o amenaza grave para impedir la entrada al recinto.
En todo caso, desde la Comisión Legal consideramos que todo ejercicio de un derecho fundamental como es el de reunión, llevado a cabo de manera noviolenta y responsable, y sin que implique la comisión de delito alguno, debe ser no sólo respetado, sino también protegido por las propias Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de un Estado que se presupone democrático.


diumenge, 16 de setembre de 2012

VIVA ANDALUCIA LIBRE


                                         Foto llumS, Granada

¡VIVA ANDALUCIA LIBRE!

Por 

Marcos González Sedano




            A todos los pueblos hermanos, a las andaluzas y los andaluces, a los que están dentro y a los que se encuentran en la diáspora.



            Disculpen ustedes el grito, es algo genético heredado de mis padres, que a su vez lo heredaron de sus abuelos y que se contagia a los que asumen como suya a Andalucía. Ese llamamiento a la libertad que los del Sur llevamos aquí dentro lo soltamos cuando las botas de los amos nos presionan nuestros estómagos, los del hambre y los otros.



            Pero no se aflijan ustedes, ni nos vamos a quedar solos ni los vamos a dejar solos. Me refiero a ustedes, a los de abajo, a los que caminan por el resto de las veredas de Iberia. Apenas oteen ustedes la historia que tenemos en común se darán cuenta de que en cada una de las crisis que ha vivido el estado español los andaluces hemos estado ahí. Y a pesar de todo el sufrimiento humano que nos han ocasionado las confrontaciones, nos hemos resistido con todas nuestras fuerzas a la injusticia y hemos luchado por un mundo nuevo, más justo y humano para todos. Incluso cuando nos hemos decidimos a tener nuestra propia constitución, nuestro propio estado, hemos dejado en la norma y en las declaraciones un camino tan ancho que era imposible no encontrarnos en él con ustedes. Miren si significan ustedes para nosotros que esta carta empieza dirigiéndose a todos los pueblos hermanos, cuando lo que vengo a proponer aquí es la libertad de Andalucía. Pareciera como si el Padre de la Patria Andaluza, Blas Infante, cuando escribió nuestro himno quisiera dejarnos como legado la liberación de las cadenas de todos los pueblos de la  tierra. Y así nos dijo: "¡Andaluces, levantaos! ¡Pedid tierra y libertad! Sea por Andalucía libre, España y la Humanidad. Los andaluces queremos volver a ser lo que fuimos, hombres de luz que a los hombres alma de hombres les dimos". Demasiado peso sobre nuestros hombros, pero pondremos nuestra parte.



            Y aquí estamos una vez más, cuando la historia nos reclama, porque primero fue la palabra. ¿O acaso alguien piensa que Andalucía ha muerto? ¿Acaso la clase dominante del estado español, con la inestimable colaboración de la casta política, económica y sus braceros de la ideología en nuestra tierra, piensan  que ya están nuestras señas de identidad extirpadas, que con convertirnos en ciudadanos de segunda, vilipendiarnos y mofarse de nosotros dentro de este estado íbamos a dejar de ser hombres y mujeres libres?  Los pueblos del Sur llevamos milenios reinventándonos.



            Y ahí están de nuevo nuestros jornaleros, nuestros campesinos sin tierra, los más desheredados de entre nosotros, con sus acciones reivindicativas, más o menos acertadas pero despertando conciencias y con cuyos represaliados yo me solidarizo.



            ¿Por qué y para qué una Andalucía libre? Porque esta vieja y rancia España que tiene una clase dominante entregada a las élites europeas condena una vez más a nuestras mujeres y hombres a la diáspora, en una tierra de donde pueden manar las fuentes de leche y miel.  Porque esta España nos ofrece como motor de la creación de empleo los macroproyectos urbanísticos unidos a los casinos de juego, con todo lo que conllevan a su alrededor; la misma España que fomenta el robo de guante blanco, amnistiando al mismo tiempo a los defraudadores fiscales (que son ellos mismo); la que transforma la deuda privada de los banqueros en deuda pública de todos los ciudadanos, los mismos banqueros que mandan desahuciar a miles de familias condenándolas además a pagar una deuda eterna después de expulsarlas de sus casas; la que deja a nuestros hijos con menos recursos para la formación mientras manda a miles de maestros y profesores al paro (en Andalucía más de cuatro mil quinientos); la que nos condena al desempleo de masas (en nuestra tierra más de un millón y medio de parados); la que vacía de contenidos democráticos a los ayuntamientos y parlamentos para poner directamente a los tecnócratas de los mercados a gestionar los recursos comunes en beneficio de unos pocas empresas privadas, casualmente amigos de mesa camilla en el club del partido. La España de la incultura, la del robo, la de la injusticia, la que se ha entregado a la élite germana por un plato de chucrut, esa España, andaluces, no tiene nada bueno que ofrecernos. Con esta España estamos forzados a romper, aunque solo sea por dignidad.



            Es la hora de Andalucía, y este parto debemos vivirlo dentro de un proceso de empoderamiento de cada uno de nosotros y de la sociedad andaluza en su conjunto. Así podremos serles más útiles a los demás. Saquemos, como en otros momentos críticos de nuestra historia, lo mejor de nosotros: la inteligencia, el duende creativo, la fuerza heredada de nuestros padres cuando trabajaban de sol a sol, pensemos en andaluz. Hagámoslo como aprendimos, como las hormigas, grano a grano, barrio a barrio, pueblo a pueblo y ciudad a ciudad. Nuestros proyectos sin el calor humano no serán nada.



            Esta tierra tiene recursos humanos y materiales suficientes para que, bien organizados y puestos al servicio de la sociedad, nos saquen de la incertidumbre en la que vivimos, a los que estamos aquí y a los andaluces que están fuera y quieran regresar. Este proceso de seudo-autogobierno que estamos viviendo, arrancado a las élites desde la dura lucha contra el franquismo, y que ha sido controlado por la vieja España y mal gestionado por nuestro propio parlamento, nos ha dado un bagaje suficiente como para caminar, si así lo deseamos, solos. En nuestras manos está.



           He escrito esta carta con toda la humildad que llevo dentro, pensando, como siempre, que pueda serle útil a los de abajo, de los que me siento parte y con los que siempre he estado comprometido. Yo amo a Andalucía dentro del universalismo que nos ha caracterizado siempre a los hijos de los pueblos condenados a ser errantes por razones económicas o políticas. Para terminar, me gustaría decirles la letra de una toná de mi amiga Violeta Sorroche Puga: "Ahí está la fuente, / fuente donde hay que beber, / tantos caños tiene el pilar / como hombres y mujeres la sed", y les pido que me disculpen si vuelvo a gritar, esta vez parafraseando el grito de esperanza der Beti: "¡Viva Andalucía libre manquepierda!". Porque nosotros también tenemos sueños que queremos hacer realidad.



Marcos González Sedano