diumenge, 30 de desembre de 2012

LES ESPIRALS DEL VERTIGEN, VERTIGEN, VERTIGEN





         

Pujarem a la nostra barca que començava a traure arrels...


  Si no ens sentim despagats de no haver tingut la nostra companyia en aquestes aventures, és perquè així us heu estalviat la més ignominiosa de totes. Ben merescuda ens la teníem nosaltres, per ser persones grans. Si bé les altres les havíem superades ben pulcrament les haurieu superades si haguésseu col·laborat vosaltres, sumant l'esforç i l'enginy col·lectiu, no s'esdevingué el mateix amb aquesta, de la qual sortírem, més que amb la cua entre cames o amb el cap sota l'ala, amb el nas prop de les plomes caudals. Però no sempre podem triar, amb la imaginació, quina volem protagonitzar i quina no. Quan acabàrem de lligar el cable que fixava la nostra barca al fond d'un salze, per comprovar si el buc hi havia sofert algun dany a la peripècia anterior i reposar provisions, uns esbirros vestits de fantasia i mans cobertes de guants que mai no es llevaren, de manera que a la fi tan bruts estaven tant uns com els altres, ens immobilitzaren de braços i cames. Sense donar-nos cap explicació, ens tiraren al pou més fosc i pestilent que es trobe al nostre hemisfèric, perquè és a l'altre que solen abundar. Redolàrem entre multitud de cossos suportaven resignadament aquell captiveri oprobiós. Tan resignadament, que, d'aquella fosca irrespirable, en deien el seu país, perquè ni n'havien conegut ni en tenien d'altre. Potser si haguessen tret a la llum, ajudats d'unes crosses gegantines, i li haguessen donat una bona ensabonada no hauria estat malamentm a pesar de tot. Allí, sobre els seus propies escrements, però, més encara sobre els que des d'una única obertura superior els abocaven els seus mateixos carcellers, feien la seua vida miserable, i damunt tenien ganes de reproduir-se, com l'espectativa de veure-hi fos millor que la de no viure i l'oferissen als seus fills. Nosaltres els proporcionarem idees de revoltam per aconseguir la llibertat amb la participació de tots. Però no ens volgueren fer cas. Amb les mans, el seu company i jo cavàrem una galeria en forma d'alambí que connectava amb les clavegueres, i per allí, al cap de trenta-nou dies de rebolcar-nos  amb paciència entre tot el que la sort volgué amollar-nos al damunt, poguérem escapar. Pujárem a la nostra barca, que començava a traure arrels, i, remant amb totes les nostres forces, abandonarem aquell temps d'ignominia. Fins que no hi posàrem moltes llegües entremig, ni tan sols pensàvem a capbussar-nos en aigua del riu i netejar-nos, fregant -nos amb un estrijol.   

dissabte, 29 de desembre de 2012



29-12-2012


Burjassot, primera “Ciudad contra los desahucios” de Valencia a propuesta de la PAH y EU


laRepublica.es



La Policía Local no intervendrá en los desahucios y el Ayuntamiento retirará la liquidez posible de las cuentas de los bancos que dejen a los vecinos sin hogar

El Pleno de Burjassot sacó adelante por unanimidad una moción de la PAH, presentada por Esquerra Unida, que convierte al municipio en “Ciudad contra los desahucios”. El pueblo de l’Horta Nord se convierte así en el primero de Valencia en declararse oficialmente contrario a esta lacra.

Entre las medidas aprobadas está la prohibición de que la policía local intervenga en los desahucios- salvo orden expresa de un juez para no cometer prevaricación- y la posibilidad de que el Ayuntamiento retire la liquidez de las cuentas de los bancos que maltraten a sus vecinos, como instrumento de presión.

“El pueblo trabajador ya ha demostrado su implicación en la calle con la Plataforma de Afectados por las Hipotecas. Esquerra Unida de Burjassot también ha expresado su compromiso con el problema de la vivienda proponiendo soluciones como la dación en pago, la expropiación de los pisos de los bancos o la nacionalización de la banca y sus títulos de deuda. Ahora el Ayuntamiento, del que formamos parte, no puede mirar a otro lado. Tiene que actuar o será cómplice de este crimen contra los ciudadanos”, explicó Blanco, portavoz de los comunistas.


Fuente:http://www.larepublica.es/2012/12/burjassot-primera-ciudad-contra-los-desahucios-de-valencia-a-propuesta-de-la-pah-y-eu/


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divendres, 28 de desembre de 2012



24-12-2012

Saint-Just y el ocaso de la monarquía española

eldiario.e

No se puede reinar inocentemente, Saint-Just

"No puedes ser gángster a medias, Nucky", Boardwalk Empire





No se puede reinar inocentemente, Saint-Just
Vivimos en un reino sin memoria. Sin memoria, sentido democrático, ni razón. Un reino autonómico, caprichosas taifas cafeteras, cuya Historia reciente se oculta -ignoro la intención- a las nuevas generaciones. Resulta sorprendente, al menos para cualquier observador neutral, que el “motor del cambio”, uno de los artífices de la denominada Transición y garante de las libertades públicas, el rey, Juan Carlos I, primus inter pares, siga siendo una figura de consenso. Que la actual monarquía española tenga su origen jurídico, fundamento moral y legalidad institucional en La Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947, una de las ocho Leyes Fundamentales del franquismo parece, hoy en día, un hecho menor, anécdota, cuando debería ser esencial para su cuestionamiento democrático por parte de una moderna sociedad civil. Redactada por Carrero Blanco (asesinado luego por ETA, con complicidad -no probada- nacional e internacional, cuando era presidente del Gobierno, el 20 de diciembre de 1973), esta norma declaraba, en su artículo 1, y no sin cierta malicia semántica, que "de acuerdo con su tradición España, un estado católico, social y representativo ( sic), se constituía en Reino". El artículo 6 diseñaba la arquitectura del futuro, la estrategia global del general africanista, afirmando que el "Caudillo de España y de la Cruzada, Generalísimo de los Ejércitos, don Francisco Franco Bahamonde" podía proponer a las Cortes la persona que debía sucederle, a título de Rey o Regente.

Años después y tras idas y venidas entre los adláteres del régimen y don Juan, padre del actual monarca, residente en la alegre villa portuguesa de Estoril, el 22 de julio de 1969, las Cortes franquistas nombraron a Juan Carlos de Borbón sucesor de Franco, saltándose la línea dinástica, jurando el príncipe heredero -entiendo que por imperativo legal- los principios generales del Movimiento Nacional. No es cierto, como sugieren las malas lenguas, habladurías, que la madrugada del 23 de febrero de 1981, el día de su consagración mediática, el rey, bajo el uniforme, llevara puesto el pijama. No es cierto.

"Lamento mucho que Don Juan de Borbón se haya hecho incompatible con el régimen; tú sabes bien que siempre pensé en él para que en su día fuese coronado y por esto no le permití arriesgar su vida cuando quiso venir a luchar con nosotros para salvar a España. Tengo esperanzas de que, dado su patriotismo, en el momento oportuno aceptará renunciar a favor de su hijo, y que éste prestará juramento comprometiéndose a respetar y a hacer cumplir las leyes fundamentales y los postulados del Movimiento". Así -cinco años antes de la designación oficial de Juan Carlos- y con la tosca claridad del cuartel, se justificaba Franco, un lejano 20 de abril de 1964.Palabras recogidas en Mis conversaciones privadas con Franco de Francisco Franco Salgado-Araujo (Planeta, 1976, pág. 420), parece evidente que el caudillo había diseñado el esquema sucesorio.

Aunque escasos, la frágil modernidad patria les ha pasado por encima, es justo reconocer que aquellos que consideraban (y siguen considerando) a Juan Carlos I y, por extensión, al neoausente Adolfo Suárez, traidores al Régimen del 18 de julio, tienen sus razones.
Elegido diputado a los 21 años y ejecutado a los 26, estratega militar, político, redactor de un proyecto de Constitución, brillante orador, Saint-Just es uno de los dirigentes de la Revolución francesa más vilipendiados y desconocidos. La violenta ignorancia -le llamaban el "arcángel del terror"- sobre su pensamiento y acción (el desprecio del neoliberalismo) solo puede ser comparada con la potencia destructora de las críticas que sobre él -y sobre la minoría de la Montaña (minoritarios, a su vez, entre los jacobinos)- se han vertido.
Convencido republicano, poco partidario del Estado (una de las primeras fuentes de opresión), Saint-Just creía que una decidida sociedad libre -incluidos los magistrados- debía autorregularse, es decir, constituirse en organismo vivo, determinante, de participación directa.

En aquel fugaz espejismo alternativo que fueron los Foros Mundiales -el Pueblo de Porto Alegre- latía el genial grito de los montagnars, partidarios de la libertad en marcha. Su actualidad, visto el descrédito de las instituciones y de la política de gestos y espejos, se hace evidente. Sirva, pues, al menos como introducción, la selección de sus escritos hecha por Carlos Valmaseda, “La libertad paso como una tormenta” (El viejo topo, 2006). Que no se pueda encontrar en castellano traducción de la mayoría de sus obras y discursos (sigo la edición francesa completa, Folio, Gallimard, 2004, 1.248 páginas), da muestra del desinterés de nuestra cultura política por el proceso revolucionario francés que acabó, entre otras cosas, y para siempre, con la monarquía. El 13 de noviembre de 1792, ante la Convención, un resuelto Saint-Just exclamará: Ttodo rey es un rebelde y un usurpador”. Aux armes, citoyens / formez vos bataillons, dice la vigorosa letra de La Marseillaise.

"Yo tengo la esperanza, y en ella confío, que el príncipe Don Juan Carlos en el momento oportuno dará su conformidad oficial a la ley de sucesión y prestará juramento de cumplir y hacer cumplir, como rey de España, los principios, postulados, leyes, etcétera, del Movimiento Nacional de 18 de julio. Sin esto, su nombramiento no sería propuesto, ni aprobado por el Consejo del Reino. El comportamiento de este príncipe y de su esposa, la princesa Sofía, mantiene mi esperanza de que, llegado el momento de la decisión, se mantenga de lleno al lado del espíritu nacional de la memorable fecha citada. Ellos viven en contacto con el pueblo y están enterados de sus aspiraciones y esperanzas, lo cual les servirá de enseñanza para el futuro". ( Mis conversaciones privadas con Franco. Francisco Franco Salgado-Araujo; Planeta, 1976, pág. 420). El dictador insiste, el mismo 20 de abril de 1964, y continúa ante su interlocutor, un ejercicio de prospectiva. Juan Carlos será leal, creía Franco, al Régimen al que había jurado fidelidad.

¿En qué se basaba Franco? ¿Qué pensaba, en realidad, de Juan Carlos? Estas y otras cuestiones quedarán sin respuesta. Sin embargo, que Franco depositó una parte de su régimen en manos de Juan Carlos es obvio; que las Cortes franquistas lo sancionaron, también; que el monarca giró hacia posiciones diferentes es indudable; que este proceso se hizo con el acuerdo de EE UU, evidente. Está visto que la estratagema del monarca -su padre, don Juan, renunció a los derechos dinásticos el 14 de mayo de 1977- ha dado excelente resultado ya que sigue ocupando el trono regio décadas después sin que su figura, por errores que cometa, haya sido cuestionada. Basta observar el vídeo de la renuncia de Don Juan, heredero de Alfonso XIII, para entender las complejas relaciones entre ambos.

Procesado y condenado, Luis XVI de Francia fue guillotinado el 21 de enero de 1793. Cuando lo crea conveniente o debido triste hecho biológico, la corona (re)instaurada por Franco pasará de forma natural a Felipe de Borbón y Grecia, su hijo. Permítaseme recordar, sin ironía, que en la línea sucesoria, Juan Valentín Urdangarín y Borbón, grande de España, primogénito de la infanta Cristina, ocupa el octavo puesto.

¿Es posible, pese al Título II de la Constitución de 1978, considerar legítima, moral, histórica y jurídicamente, una monarquía (re)instaurada por una dictadura nacional-católica? ¿Es el rey Juan Carlos, pese al Titulo II de la Constitución de 1978, como diría Saint-Just, un "usurpador" (de los legítimos derechos dinásticos de su padre, Juan de Borbón), al haber sido designado directamente por el dictador y haber negado éste, en uso de su criterio y de la Ley de Sucesión de 1947, la línea dinástica que debería haber concedido el trono a su padre, heredero de Alfonso XIII? ¿Estaba Franco, con la designación del príncipe como futuro rey, vulnerando la tradición de la corona española? Pese a los escollos que plantean de estas cuestiones doctrinales, urge destacar la comunión simbólica existente entre una parte mayoritaria de la ciudadanía y "su" monarca. ¿Cómo explicar esta relación? ¿Es cierto que, como se repite, la mayoría natural es juancarlista y no monárquica? Tratemos de acercarnos a este punto.

Uno de los principales problemas que tuvo que afrontar el "segundo" franquismo, el que arranca con el Plan de Estabilización de 1959, era la creación de una clase media que soportara el peso económico del país. Esa emergente clase social, que ya no es hija directa de la guerra, va a encontrar en la figura de príncipe, y su discreta esposa, un referente de usos y costumbres. Rey sin corte ni boato, Juan Carlos entendió, Franco lo había adivinado, su proximidad con la ciudadanía, debido tanto a su aparente bonhomía (la mítica "campechanía" de los borbones), como a una especie de asimilación de las aspiraciones pequeñoburguesas de las clases medias que empezaban a disfrutar, pasadas las penurias de la posguerra, de un incipiente bienestar económico: cierto poder adquisitivo, moderado pero constante consumo doméstico, primeros automóviles, segunda residencia mediterránea, etc. La aniquilación del tejido socio-asociativo, que tanto favoreció la implantación transversal del franquismo como sistema autoritario, con el corporativismo nacional-católico como base ideológica, produjo, desde el mencionado giro económico de 1959, una anómala situación ya que el proyecto interclasista de la tecnocracia emergente -Franco cedió pronto el mando económico quedándose con la representación política y el orden policial- carecía de referente social.

El poder institucional, único, se apoyaba en el terror ejercido por una amplia red policial -desde los serenos con chuzo a la Brigada Político-Social- y en la omnipresencia de cancerberos militares y religiosos. Las funciones estratégicas de estas fuerzas de choque eran claras. Mientras los militares, vencedores en el campo de batalla, aseguraban la verdad histórica revelada y la cohesión nacional, la vanguardia religiosa garantizaba la rectitud moral y la educación. Con la cartografía en la mano, a la tecnocracia -necesitada de articular una estrategia contable capaz de vencer el aislacionismo- le faltaba una pieza: una claseprotoconsumista que impulsase la demanda interna y fuera capaz de pasar de la caduca estructura productiva, casi autárquica, al novedoso sistema económico.

Impulsada por el INI, un pluriempleo, en muchos casos, de la casta militar, y las grandes corporaciones bancarias; ayudada por las inversiones extranjeras, el crecimiento del turismo, el dinero procedente de la emigración europea y el control sobre la masa salarial, la tecnocracia dirigió la renovación con mano de hierro, única manera de asegurar la pervivencia jerárquica de su casta. El príncipe y sus asesores entendieron pronto el cambio social que se estaba produciendo y, lejos de arrogarse un estatuto de superioridad, hubiera sido un error, supo ser un "español más", dispuesto, según se repetía, a arrimar el hombro en beneficio de todos. Esta identificación con la clase consumista, su consagración el 23-F y el papel, asignado por el PSOE de 1982, como primer embajador de la democracia española, han hecho de su figura algo indisociable de la democracia española: el rey de las clases medias.

"Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir", declaró el monarca, el pasado 18 de abril de 2012, a la salida del hospital después de su accidente de caza en Botsuana. Juntos desde 1969, cuando fue designado sucesor a título de rey, Juan Carlos y su clase media –ya jubilada, igual que debería estar el rey- a la que con tanto aplomo ha representado y con la que, además, ha coincidido generacionalmente, han caminado muchos años -la mayoría gobernados por el PSOE, el más monárquico de los partidos nacionales- en perfecta simbiosis: la cercanía produce el cariño y, por extensión, todos los perdones.

Aceptemos, aunque sea como hipótesis, que Juan Carlos I ha cumplido su rol moderador y ha contribuido al tránsito de la dictadura a la democracia. ¿Es necesaria, una vez consolidadas las instituciones de la democracia de mercado que esta forma de Estado, hija de la arbitrariedad legislativa de Franco, se perpetúe en la figura de Felipe de Borbón? ¿Esta dispuesta esta nueva sociedad neoliberal, precarizada, individualista, dueña de valores mutantes, ajena a las penurias de la guerra 1936-1939, a un nuevo pacto que facilite, sin sobresaltos, la sucesión dinástica? ¿Tiene Felipe de Borbón una clase emergente, cercana, complaciente, dispuesta a ser su sustento social?
"Si se aplica bien la ley de sucesión el pasado no volverá, y la futura monarquía contribuirá a la grandeza de España y será una garantía de que no se podrá retroceder a las situaciones que superamos y rechazamos en nuestra guerra. La nueva constitución monárquica, basada en la ley de sucesión y en los principios fundamentales del Movimiento, tendrá fuerza suficiente para que sea respetada, y la flexibilidad necesaria para irse amoldando a las necesidades futuras de la nación". Desde luego, no cabe duda, Francisco Franco acertó una vez más, con los matices que se quiera, el 4 de febrero de 1965 hablando, con uno de sus hombres de confianza, Pacón (Francisco Franco Salgado-Araujo), en el libro citado. Como recoge Joan E. Garcés en su definitivo estudio, Soberanos e intervenidos (Siglo XXI, 1996), el presidente Nixon quería asegurarse una transición pacífica en España. "El dictador dio garantías a Nixon de que seguiría el curso previsto: la sucesión se llevará a cabo en orden. No hay alternativa al Príncipe". Atado y bien atado, se comentaba, pero no por el caudillo, precisamente. Un recordatorio de hemeroteca: en el primer viaje de Juan Carlos a EE UU, junio de 1976 -siendo Arias Navarro Jefe de Gobierno, llamado el carnicero de Málaga por su actuación como fiscal en los consejos de guerra franquistas-, declaró en el Capitolio de Washington: "La Corona asegurará el acceso al poder de las distintas alternativas de Gobierno, según los deseos del pueblo libremente expresados". EE UU aplaudió. Nixon y Vernon A. Walters, entre otros, habían puesto letra de oro al himno de la España moderna. Atado y bien atado. Ahora sí. Tengo sobre la mesa una moneda de cien pesetas, acuñada en 1975. En el anverso se ve a Juan Carlos I y se lee, Rey de España. En el reverso, el escudo del Águila. Siempre fue la numismática disciplina peligrosa.

Enfrentado a hebertistas y dantonistas, Saint-Just, una de las cabezas políticas más importantes de la modernidad, fue detenido por mandato de la Convención durante los días de la reacción termidoriana. Demócrata radical, leal hasta el final a Robespierre, crítico de la monarquía y sus privilegios, debería ser considerado un símbolo de la democracia, cuando esta se constituye en poder soberano.

Lejos de la intención de este repaso histórico establecer impropios paralelismos entre España, 2012, y Francia, 1793-1794. Saint-Just fue ajusticiado. "Los que hacen las revoluciones en el mundo, los que quieren hacer el bien, solo deben dormir en la tumba", decía, joven y arrogante, en octubre de 1793. Su destino estaba escrito, no en las estrellas, sino en los cuadernos de sus enemigos.

Juan Carlos I ha cumplido con creces, incluso con actuaciones sobresalientes, las misiones institucionales que tanto Francisco Franco como la democracia parlamentaria le han ido asignando. Juró, seguro que pensando en el futuro interés general, los Principios del Movimiento y, después, por la misma razón, la Constitución de 1978. Aclamado por todos, incluidos los historiadores más críticos, su figura es reconocida por los servicios prestados a la causa de la armonía común. Juan Carlos I ha entrado en la historia de España, es Historia de España, por méritos propios y ocupará un lugar destacado. Hora es de que rinda al Reino de España, país al que tanto ama, un último y definitivo servicio, igual que hizo su padre, don Juan, cuando renunció, por el bien común, al legítimo derecho dinástico que le correspondía: impedir que la afrenta de su sucesión se perpetúe. Aunque solo sea por anacrónica e innecesaria. Aunque sea solo por evitar a su hijo y sucesor el mal trago de no encontrar el respaldo popular, la base social, que él halló y supo mimar.

Desaparecido, el fantasma de Saint-Just recorre a caballo el norte de Francia, escribe María Toledano. La ley y la sangre le acompañan.

Fuente: http://www.eldiario.es/zonacritica/Saint-Just-ocaso-monarquia-espanola_6_78102206.html

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dimarts, 25 de desembre de 2012



24-12-2012

Todas las asociaciones de jueces y de fiscales firman esta carta conjunta contra las reformas del ministro Alberto Ruiz Gallardón




Carta abierta al Presidente del Gobierno: Compromiso con la Justicia

eldiario.es


En la presente Legislatura se está produciendo una indeseable avalancha de reformas legislativas, impuestas por el Ministerio de Justicia en el ámbito de la Justicia. Dicha imposición se está realizando sin consenso con el resto de fuerzas políticas presentes en el Parlamento y despreciando los criterios técnicos de todas las organizaciones representativas directamente implicadas en el posterior desarrollo práctico de la reformas (jueces, fiscales, secretarios judiciales, abogados, procuradores y funcionarios). Por supuesto, despreciando los intereses más legítimos de los ciudadanos, que desconocen alcance social de las reformas puestas en marcha por el Ministerio de Justicia.

De esta forma, se disgusta a la ciudadanía, que cada vez se siente menos representada en las instancias que organizan la vida y la convivencia en el país y más alejada del Ministerio de Justicia, al que día a día viene valorando más negativamente. Pero al mismo tiempo, el Ministerio de Justicia, centrando su actuación en un mero ejercicio del poder por la vía de la imposición sin consenso y sin diálogo, olvida no ya la mejora efectiva del sistema que administra, sino también las condiciones de vida en general de los administrados y de todos los españoles.

La situación se ha agravado sensiblemente en los últimos meses, en los que el discurso oficial ha ido por cauces y derroteros divergentes con los problemas y sensibilidades sociales. En ningún momento se ha atisbado en el ministro responsable la más mínima intención de acercamiento al mundo real de la gente y al papel vital que la Administración de Justicia juega en la democracia y en la defensa de la libertad.

De hecho, el Ministerio de Justicia no ha conseguido organizar un programa de reformas capaz de sintonizar con la realidad social ni con la situación de la Justicia. Y, mucho menos, capaz de entusiasmar a la sociedad con propuestas veraces, transparentes y bien comunicadas para restablecer la estabilidad perdida, la confianza y el empuje necesario con el que superar la gravísima crisis económica, social y política en que está embarcada España. Una crisis que no es necesario describir de manera más prolija, pues está en la mente de todos y en todas las conversaciones.

El cuadro sintomático en materia de Justicia se resume, hasta el momento, en este conjunto de despropósitos:

- Intento de reforma del Consejo General del Poder Judicial, promovido por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, con la finalidad de cercenar la división de poderes y de quebrantar la independencia judicial.

- Ley de tasas, con fijación de cuantías desproporcionadas, que atentan al derecho fundamental a la tutela judicial efectiva.

- Privatización de la justicia, reduciendo las competencias del marco judicial y traspasándolas a otros colectivos.

- Inexistencia de inversiones en materia de justicia, donde se mantienen ratios de población con jueces y fiscales en rangos ínfimos, equiparándolos a niveles de países de segundo orden.

- Ausencia de agilidad en las normas procesales.

- Endurecimiento innecesario del Código Penal, donde se introducen nuevos tipos penales, devenidos de asuntos puntuales con impacto en la opinión pública. Esta reforma sobresaturará las Fiscalías y los juzgados con competencias penales, con una reducción de los medios personales para poder afrontar dichos asuntos.

- Carencia de propuestas que solucionen las problemáticas mas acuciantes de los ciudadanos como serían los desahucios hipotecarios.

- Falta de modernización en la Administración de Justicia.

En relación con la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que cumplirá su tramitación legislativa el próximo martes 18 de diciembre en el Parlamento, denunciamos la falta de audiencia real que han tenido al respecto las asociaciones profesionales correspondientes, su inadecuación a las normativas europeas, su innecesaria tramitación por vía de urgencia y, en definitiva, su imposición mediante un ejercicio de fuerza sin escuchar a quienes, conocedores de primera mano de la situación, van a proceder a su aplicación. Se trata de una interpretación de la política que consideramos carente de sentido de Estado.

Ante la falta de respuesta a nuestros requerimientos por parte del Ministerio de Justicia, solicitamos el voto negativo o la abstención de los grupos parlamentarios en la votación correspondiente. Y anunciamos la promoción de todos los recursos y procedimientos disponibles en derecho para que sea derogada lo antes posible y sustituida por otra ley más razonable, más razonada y debidamente consensuada, en coherencia con nuestro compromiso con la Justicia y en defensa del interés general de la sociedad española.

Instamos tanto al Presidente del Gobierno como al Ejecutivo en pleno que asuman un compromiso real en defensa de la Administración de Justicia, para que esta pueda cumplir las elevadas funciones constitucionales que tiene asignadas. Los representantes de las asociaciones de jueces y de fiscales continuaremos reclamando soluciones para que nuestro sistema judicial pueda seguir garantizando los derechos fundamentales en el marco de nuestro Estado Constitucional.

Madrid, 17 de diciembre de 2012

ASOCIACIÓN PROFESIONAL DE LA MAGISTRATURA
ASOCIACIÓN JUDICIAL FRANCISCO DE VITORIA
JUECES PARA LA DEMOCRACIA
FORO JUDICIAL INDEPENDIENTE
ASOCIACIÓN DE FISCALES
UNIÓN PROGRESISTA DE FISCALES
ASOCIACIÓN PROFESIONAL INDEPENDIENTE DE FISCALES


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dimecres, 19 de desembre de 2012








Somos mayoría (y VII)



Querid@s compañer@s:

El 24 de Noviembre y tras la votación pertinente, la Comisión Provisional Estatal de Organización se constituyó en Comisión Gestora. Las funciones fundamentales de la misma serán dos: las de coordinación del proyecto y la preparación del proceso que conduzca a la Asamblea Estatal Constituyente. A tal efecto, una Comisión Técnica emanada de la Gestora preparará los trabajos necesarios para el fin propuesto: hacer del frente Cívico una organización estatal con todos los requisitos y atribuciones que los futuros Estatutos aprueben.

Durante siete meses las únicas palabras que ha explicitado el proyecto del Frente Cívico han sido las mías a través de los escritos que en número de seis y bajo el título de Somos mayoría, han ido apareciendo en las páginas de Prometeo. A partir de la existencia de un órgano de coordinación e impulso del proyecto, mis comunicaciones deben ceder protagonismo a la expresión colectiva del mismo. Por eso, este último Somos mayoría es el punto final a un tiempo de provisionalidad y carencia absoluta de mecanismos e instrumentos colegiados.
Pero al despedirme de estas páginas quisiera, a título de última aportación personal desde las mismas, plantearos una serie de consideraciones que me han suscitado los acontecimientos internos y externos ocurridos desde el día 24 de Noviembre.

Mi experiencia en la génesis y desarrollo de otros proyectos de participación y elaboración colectiva, me ha enseñado que tras los primeros momentos de euforia y de ímpetu en la iniciación de los mismos aparecen situaciones de aparente inacción, de ralentización, de pérdida del aquel primer impulso que desbordaba previsiones y capacidades organizativas. El que ello ocurra no debe desanimarnos pero tampoco resignarnos en la costumbre y la aceptación de lo “inevitable”. ¿Por qué ocurre eso?

En un primer momento el mensaje, la convocatoria, nos ilusiona y nos lanzamos a la tarea de juntarnos, unirnos y establecer las incipientes líneas de organización. Suelen aparecer entonces los primeros problemas de tipo personal o de exclusividad en la interpretación de las intenciones de los demás. Salvo contadísimos casos de protagonismo “purista”, de narcisismo escénico o de instalación en la cultura de la sospecha permanente, hay que buscar las causas en los procesos, los momentos y las fases. El que esto es así lo demuestra el hecho de que frente a las excepcionales y mínimas bajas ocurridas en el Frente Cívico, la constitución del mismo en las provincias que faltaban o el aumento diario de incorporaciones en las ya existentes arrojan un saldo positivo abrumador.

Pero no nos engañemos, el problema subsiste y como dije antes tiene una razón de ser: la interiorización propia de los primeros momentos; hay que salir de ella. El CRECER PARA AUMENTAR debe ceder el paso alCRECER PARA ACTUAR. A partir de ahora el incremento numérico de personas adscritas no puede realizarse “a palo seco” sino como consecuencia de la actividad que desarrollemos. Solamente la acción programada, colectiva, democráticamente elaborada y asumida nos dará presencia e influencia en nuestro entorno.

Hemos asumido que queremos constituirnos en un contrapoder a los poderes económicos, sociales y políticos que continúan socavando los Derechos Humanos y constitucionales de la inmensa mayoría. Y todo contrapoder es, siempre, una organización al servicio de unos fines, unas propuestas, unos proyectos, un programa y unos intereses; en este caso los de la mayoría a la que pertenecemos y queremos galvanizar como protagonista consciente en esta hora de nuestra sociedad.

Permitidme, en esta última entrega del Somos mayoría, que abusando de vuestra paciencia os haga una serie de reflexiones que someto a vuestra consideración:
  1. Cada una y cada uno de nosotras y nosotros es el Frente Cívico; con nuestro ejemplo, trabajo y honestidad en el hacer explicitamos el proyecto. Tenemos personal y colectivamente, capacidad de iniciativa y de búsqueda permanente de puntos de encuentro con l@s demás. El sumar en el acuerdo, en la síntesis, en la acción común, es la permanente garantía de que servimos a nuestra gente, a nosotros mismos. Con este talante, el ejercicio de la tarea común, democráticamente aceptada, es fácil y además gratificante.

  2. El Frente Cívico es un proyecto democrático que no necesita para desarrollarse de ninguna adscripción ideológica o partidaria. Estamos aquí a título personal y sabemos que el objeto de nuestro compromiso no es otra cosa que una respuesta ciudadana a este estado de cosas en permanente descenso hacia la catástrofe social. Por desgracia, y para muchas personas, la palabra Democracia es algo inane y sin sustancia; no es cierto. Democracia es Justicia social, Ética cívica y política, Cultura y sentido de responsabilidad emanado de la asunción de Derechos y Deberes. Democracia es la plenitud de la ciudadanía. Democracia es la fuerza de la mayoría.

  3. Tenemos ante nosotros un programa que debemos ampliar, profundizar, explicar y llevar a la calle. Hasta que el programa o cualquiera de sus puntos no ocupe la centralidad de nuestra tarea, estaremos permanentemente en un frustrante ejercicio de endogamia.

  4. Nuestra gente, la mayoría, necesita explicaciones, consejos, motivaciones concretas, canales de participación y lucha, ámbitos de solidaridad y comprensión, referencias personales inmediatas; pero sobre todo necesita de lazos de coincidencia y de unión con otros y otras que le estimulen a la acción ciudadana, a constituirse en mayoría consciente de que lo es y quiere ejercer de ella.

  5. Si el Frente Cívico se constituye en cualquier sitio y lugar como el referente a donde nuestros conciudadanos puedan asistir a conferencias, sesiones informativas o de elaboración colectiva, proyecciones divulgativas recogidas de la red, debates programáticos, redacción de octavillas, hojas volantes, pasquines y preparación de movilizaciones en general, asambleas en cualquier lugar, etc, el Frente Cívico será la Casa Ciudadana por excelencia.

  6. Estemos permanentemente abiertos a otras organizaciones y colectivos con los que coincidamos general o puntualmente. Invitémoslos a nuestras actividades y participemos en las que ellos organicen sin más requisito que la coincidencia en la acción y los métodos para llevarla a cabo. Nosotros queremos unir a la mayoría pero no podemos erigirnos en protagonistas exclusivos de esa tarea. Hay multitud de plataformas, movimientos colectivos con los que mantener relaciones de colaboración y acción conjunta. La unidad se hace en la actividad, en la acción.

  7. Tengamos una paciente impaciencia. En la medida en que el proyecto con el que nos comprometemos es muy ambicioso pero también muy necesario, no debemos consumir etapas o avanzar sobre terrenos poco firmes. Porque tenemos prisa, porque la mayoría necesita con urgencia constituirse en contrapoder, precisamente por eso, hay que dar pasos firmes y seguros. Si eso lo hacemos así, estaremos preparando las condiciones para que en un momento dado nuestra fuerza, la fuerza de la mayoría organizada, incida en la realidad y cambie el rumbo de las cosas

  8. En estos momentos se están poniendo en marcha los trámites para nuestra inscripción como Frente Cívico Estatal. Esa referencia es muy importante porque comenzamos a ser legales y en consecuencia a poder usar, cara a terceros, las prerrogativas y derechos que tal inscripción nos otorga. En consecuencia y a partir de ese momento, esa será nuestra referencia para todo el ámbito estatal, traducciones idiomáticas aparte.
Y una última cuestión que a modo de propuesta, someto a vuestra consideración.
Tenemos un decálogo programático que fue ampliado en la reunión de la Comisión Provisional de Organización Estatal. Ese conjunto de contenidos a los que debemos añadir aquellos que dimanen de campañas y movilizaciones surgidas de nuestras filas o a instancias de otros constituye un material más que sobrado para centrarse en lo concreto y convertirse en eje vertebrador de nuestro crecimiento.

Sin embargo los acontecimientos se precipitan y agravan aún más la postración a la que nos conducen.
El año pasado las dos fuerzas políticas mayoritarias perpetraron unos de los mayores atentados contra la ciudadanía: la reforma del artículo 135 de la Constitución. En virtud de dicha reforma los pagos de los intereses de la Deuda son prioritarios a cualquier otro Gasto Público: Educación, Sanidad, Obras Públicas, Investigación, Servicios Sociales, etc. Los acreedores que se han beneficiado de esta reforma son fundamentalmente los bancos nacionales y extranjeros.

Pues bien, en este enlace:
https://n-1.cc/file/view/1372980/agustin-turiel-informe-sobre-la-deuda-ilegitima
encontraréis un informe de Agustín G. Turiel Martínez, Inspector de Hacienda del Estado, Interventor y Auditor del Estado sobre lo que califica de “Deuda ilegítima” o sea aquella deuda pública emitida por la Administración General del Estado cuyos fondos se destinan no a sufragar gastos operativos corrientes o de capital sino a ser nuevamente prestados a terceros.

Está clara la alusión a la banca española.
El informe calcula que la deuda anterior al año 2012 se eleva a la cantidad de 108.303 millones de euros. ¿Cuánto supondrá si le añadimos la del citado año y la prevista para el 2013?

El final del informe es demoledor. Los citados miles de millones de euros son solamente de la Administración General del Estado. Queda por analizar la Deuda ilegítima de Comunidades, Entidades Locales, gastos en armamento, obras públicas inútiles y transferencias a confesiones religiosas.

Cuando se nos informa de que los enfermos crónicos deberán pagar las ambulancias que los trasladan, estos datos sobre la Deuda ilegítima son una invitación a la movilización generalizada. Debemos exigir y conseguir lo que se hizo en Ecuador cuyo Gobierno auditó la deuda y dejó de abonar la ilegítima.

Compañeras y compañeros de todos los Frentes Cívicos, Movimientos sociales, plataformas de todo tipo y ciudadanía en general, el combatir y acabar con este expolio es más que urgente. Empezad de manera creativa la movilización. No esperéis a las consignas. Ahí tenemos una tarea más que da sentido a nuestra existencia.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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dimarts, 18 de desembre de 2012

Solo los peces muertos nadan a favor de la corriente





Sólo los peces muertos nadan a favor de la corriente.

O como decía Sten Nadolny: la vida es demasiado valiosa para que la echemos a perder con una actitud acomodaticia.

Sea bueno, doctor.


Deseo romper una lanza a favor de los individuos autónomos, de los que han alcanzado la mayoría de edad. Uno ha de encontrar su propia fuerza para seguir su camino.

¿Y dónde se halla esa fuerza?


Tómese tiempo, no se robe la vida a sí mismo. Nuestro tiempo es limitado, deberíamos conducirnos amorosamente con el tiempo que nos queda: cantar, jugar, encontrarnos, reunirnos para comer con los que amamos lejos del televisor.

Es que nos perdemos en laberintos de preocupaciones.


En Alemania, el 30% sufre dolores de espalda, en el mundo la diabetes sube de manera estrambótica y también los infartos en jóvenes de entre 20 y 30 años. Tenemos que empezar a ser más dueños de nosotros mismos, mejorar nuestra calidad de vida.
Pero el sistema…





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Nacemos sin prejuicios ni preocupaciones, esa inocencia es poder, es libertad, y eso es lo que como adultos debemos recuperar.

¿Cómo lo hace usted?


Paseo por el bosque para calmar mi mente, y me gusta ir a los lugares de culto en los que se canta colectivamente, esa resonancia de las voces te llena de paz. Me gustaría que los jóvenes lo experimentaran, recuperaran esa comunión.

¿Qué dice la ciencia de cantar y bailar?


Que los niños que aprenden en movimiento y cantando tienen niveles de concentración mucho más elevados, retienen más y durante más tiempo. En Alemania, entre el 30% y el 40% de los niños de entre 3 y 5 años son incapaces de dar tres saltos hacia atrás sin caerse y todos ellos tienen dificultades para la resta. El equilibrio y las disciplinas abstractas como las matemáticas están muy relacionados.

Todos precisamos juego y calma.


Hagamos lo que hagamos, si lo hacemos sosegadamente y no dejamos que nada nos distraiga, la experiencia será de eternidad. Y de este modo conseguimos reunir las fuerzas que necesitamos para vivir. Este es el misterio del trato con nuestro tiempo.

Un paso hacia atrás, dos hacia delante.


Necesitamos más tiempo para pensar en todas las consecuencias de nuestras decisiones. Hay que reunir fuerzas mediante la lentitud y avanzar después con decisión.

¿Qué nos vuelve locos, doctor?


Quien no sabe reflexionar corre el peligro de caer enfermo. Estoy convencido de que parte de lo que llamamos demencia está relacionado con la necesidad de desconectar, es una respuesta a la sobrecarga de nuestra vida. Hay que entender que sólo hallamos descanso en nosotros mismos.
¿El miedo enferma a las personas?


¿Se ha fijado en que la gente en el ascensor aparta la mirada y clava la vista en el suelo?

Sí, y no sólo en los ascensores.
Hay temor al contacto emocional. El miedo se apodera de nosotros cada día un poco más. Tememos envejecer, perder los ahorros, que nos despidan, que nos dejen... Y la angustia se contagia como una epidemia. Hablar de miedo es hablar de enfermedad.

¿Cómo puedo espantarlo?


La cercanía y el cariño son una terapia que convierte una nada química en un proceso bioquímico. Hay estudios que revelan que ante situaciones de mucho estrés si alguien te coge la mano las hormonas del estrés bajan. Los que cultivan relaciones sociales estrechas son más felices y están más sanos.

¿Y mientras intentas cultivarlas?


Una modificación consciente de la postura corporal puede ser de gran ayuda: corregir hombros caídos, ensanchar pecho... Y la movilidad corporal también tiene que ver con la movilidad interior: en eso consiste la vivacidad. Muévete hasta que te mueras.
¿Qué es cuidar?


Está estrechamente relacionado con escuchar. Según un estudio, en EE.UU. los pacientes son interrumpidos por el médico tan sólo 18 segundos después de haber comenzado a contarle lo que les sucede.
¿Si compartes la pena sufres menos?


Sí, de la misma manera que la felicidad compartida nos aporta el doble de dicha.


Hasta que llegan las discusiones.


Todos tendemos a situar nuestro punto de vista por encima de los demás. Hay que aprender a discutir constructivamente y ser conscientes de que el lenguaje es limitado (por eso es tan difícil la comunicación); hay que captar al otro.
Y sobre todo disfrutar.


Quien no disfruta con nada se vuelve desagradable. La alegría es un proceso de aprendizaje. Supone lidiar con el sufrimiento. Tras superar cualquier crisis nos queda un sentimiento de gratitud por haber conseguido salir adelante, y creo que ahí está la clave de la alegría y la felicidad.¿Gratitud después de sufrir?


Para estar sano -decía el médico y filósofo Heinrich Schipperges- , uno tiene que decir sí a la vida como un todo. Disfruta de la vida, es más tarde de lo que crees

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