dissabte, 2 de novembre de 2013

A los parados



01-11-2013

A los parados



El Viejo Topo






Desempleados españoles, abandonad toda esperanza: el gobierno no va a mover un dedo por vosotros.

No tiene la menor intención de impulsar medidas efectivas para crear empleo. Ni el gobierno, ni los presidentes de las comunidades autónomas con competencias para ello. Combatid o resignaos: nadie va a preocuparse por vosotros, sois como mucho un arma arrojadiza entre politicastros. Sois un engorro, un lastre, sobráis. Y encima, hay que pagaros durante un tiempo el desempleo, estropeando las cuentas triunfalistas del ministro de Hacienda.

Así que combatid o resignaos: sólo tenéis esas dos opciones.

Hasta ahora os domina la resignación. Con seis millones de parados cualquiera esperaría alborotos mayúsculos en las calles. Y algo ha habido, lo está habiendo y lo habrá. Pero no es suficiente.

A despecho de la declaraciones eufóricas de algunos miembros del gobierno –con notables meteduras de pata, como las protagonizadas por Montoro y la vicepresidenta– la recuperación, si se consolida, simplemente va a evitar que continúe el descenso a los infiernos de las cuentas del Estado. Pero prácticamente en nada va a afectar a los ciudadanos, y mucho menos a los parados. Todo lo contrario: los de arriba nos tienen bien sujetos, y van a continuar exprimiéndonos hasta dejarnos más planos y secos que el papel de barba. Hay que pagar la deuda, enorme, monstruosa, creciente, y eso solo puede conseguirse, y a muy largo plazo, profundizando la devaluación interna, es decir, rebajando salarios, pensiones y servicios públicos. Como hasta ahora, y todavía más. Durante años. De crear empleo, nada de nada.

Condenados socialmente los sindicatos mayoritarios por la manipulación mediática de las derechas, por sus propios y graves errores y por algunos repugnantes mangoneos, a los parados ya no os quedan instituciones que os defiendan, salvo verbalmente en el parlamento, lo cual, como se ha visto, es más bien poca cosa. Así que si no os lo tomáis en serio, si no empezáis a plantar cara de verdad, estáis aviados: muchos no volveréis a tener un empleo jamás. Es verdad que sermonearos sobre esto puede parecer un poco cínico. Sois la parte más débil del tinglado, y bastante hacéis con intentar sobrevivir. Y que encima haya quien os reproche una pasividad excesiva, cuando muchos de vosotros os pasáis el día buscando trabajo, puede resultar cabreante. Pero, ¿qué otra cosa podemos decir? ¿Qué podemos hacer? ¿Cómo ayudar a que salgáis de vuestro atolladero?

A mí, la verdad, dada la situación actual y las correlaciones de fuerzas, no se me ocurre gran cosa. Pero hay algo que sí sé: la resignación consolida la derrota.

Hubo un momento en que nos manifestamos indignados; luego caímos en distintas trampas, nos desinflamos en muchos lugares y casi nos extinguimos en Cataluña, desbordados por el debate identitario.

Quizás haya que empezar por ahí, por hacer aflorar de nuevo nuestra indignación. Por señalar claramente los objetivos que nos propongamos alcanzar, y entre ellos el más importante, que se implementen ya, urgentemente, políticas públicas de empleo.

Todo lo demás son estériles brindis al sol.

Por supuesto, sabemos que no van a escucharnos. Una gran bolsa de parados constituye un medio eficaz de control social y mantiene a la baja los salarios. Y el gobierno tiene otros objetivos. Le resbala la suerte de los millones de parados y sus familias. Está sordo ante las protestas y reclamaciones. Es una sordera profunda, consciente, prolongada. Para vencerla no bastan unos cuantos bocinazos.

Combatid o resignaos, entonces. Tomad vuestra vida en vuestras manos, y decidid. Os va mucho en ello.

Fuente: El Viejo Topo, noviembre 2013.


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divendres, 1 de novembre de 2013

"No cobramos, no cotizamos, no consumimos, desaparecemos del mapa"



En varias Comunidades Autónomas uno de cada tres adultos no consigue empleo


“No cobramos, no cotizamos,
 no consumimos, desaparecemos del mapa”









Periodismo Humano




Mientras que el desempleo no deja de crecer, cobrar el paro o una pensión es cada vez más más difícil después de cada reforma. Miles de jóvenes deben elegir entre emigrar o conformarse con una precariedad sin límite de tiempo. A los mayores de 50 años sin trabajo parecen negarles incluso esas opciones.

Hablar de empleo en España es hablar de cifras y porcentajes escandalosos. Los desempleados registrados en el INEM se acercan a los 5 millones, mientras que la Encuesta de Población Activa habla de entorno a 6 millones de personas en España que no encuentran trabajo. Dicho de otros modo, en varias Comunidades Autónomas uno de cada tres adultos no consigue empleo.

Pero algunas cifras son más que cifras, porque es sencillo imaginarse las historias personales que llevan consigo. Como ese dato que habla de los 1.821.000 hogares en los que ninguno de sus miembros tiene trabajo. O esos dos millones de personas que ya han agotado la prestación de desempleo y se les ha dejado fuera de cualquier tipo de ayuda.

En estos últimos años, a medida que el desempleo crecía, el apoyo a los parados se reducía en cada nueva normativa laboral. Los recortes empiezan desde el mismo momento de quedarse sin trabajo: la última reforma laboral redujo las indemnizaciones por despido a menos de la mitad, de 45 a 20 días de sueldo por año trabajado. A los seis meses: los nuevos parados solo cobrarán el 50% del último sueldo, en vez del 60% anterior. Y cuando se agota el paro: en julio de 2012 se endurecieron las condiciones para cobrar el subsidio de 426 euros tras agotar la prestación de desempleo.

Además, tampoco han mejorado las alternativas a la suerte de milagro en que se ha convertido ser contratado. No se ha aprobado ninguna medida que alivie realmente los obstáculos a los que se enfrenta quien trata de crear una pequeña empresa o ser trabajador autónomo. Y por otro lado, la reforma de las pensiones que aprobó el anterior Gobierno ya está ampliando la edad que da derecho a la jubilación. Un aumento progresivo que concluirá en 2027, cuando la edad para acceder a una pensión será de 67 años.

“Fuera del mapa”
Pero hay realidades que no caben en ninguna cifra. El desamparo de los jóvenes obligados a elegir entre precariedad y exilio. La tristeza de miles de personas que vuelven a sus países de origen con las manos vacías, o llenas de deudas. La desesperanza de los que acaban de formarse para su vocación, la apatía de los que renuncian a su vocación sin ni siquiera intentar cumplirla.

Como la rabia de José Félix. Con 54 años, en paro desde hace más de dos, que ve cómo el sistema le va dejando fuera poco a poco. “No cobramos, no cotizamos, no consumimos, desaparecemos del mapa”, resume.José Félix explica con orgullo su vida laboral. Durante 26 años se convirtió en “el hombre para todo” en un estudio de urbanismo. Pero la desesperanza asoma en su voz cuando reconoce que en dos años no ha conseguido una sola entrevista de trabajo. “Ni siquiera te llaman por la edad”, protesta ante lo que califica de una “clara discriminación”, frente a la cual propone cuotas para mayores de 55 años en las grandes empresas.

Los puños de este hombre tranquilo se cierran al hablar de las recientes reformas del Gobierno. “A mí personalmente la que más afecta es la última, el decreto del 15 de marzo”, dice con el convencimiento del que sabe de lo que habla. Explica que justo le pilló en medio la ampliación de los 52 a 55 años como edad mínima para recibir una pensión. Y cuando llegue a esa edad, al computarse ahora los ingresos de la unidad familiar tampoco recibirá ninguna ayuda. “A lo mejor tengo que separarme para cobrar algo”, bromea resignado.

La situación de los miles de casos similares a José Félix se puede comparar a tener cada pie en dos barcos que se separan: la dificultad de encontrar trabajo en los últimos años de vida laboral por un lado, y la ampliación de la edad de jubilación por el otro.

Pero en el momento en el que parece imperar la ley de la selva y el todos contra todos, José Félix y tantos otros como él, han decidido formar la Asociación de Mayores por el Empleo (Ampem). Además de participar en protestas, organizar recogidas de firmas contra las leyes que les recortan derechos, AMPEM se ha convertido en un grupo donde se comparte información sobre posibles trabajos, se intercambian cursos y se debate cómo les van a afectar cada nuevo recorte en materia laboral. En definitiva, se echan una mano en lo que pueden.

Por ahora las firmas recogidas por AMPEM no han conseguido cambiar ninguna de las leyes a las que se enfrentan. Puede que muchos de sus miembros no logren encontrar un trabajo. O tal vez sí. Pero lo que es seguro es que cuando José Félix habla de la asociación, de la necesidad de unirse ante los recortes, de luchar juntos, aleja unos cuantos metros el fantasma de sentirse un hombre rendido.

Fuente:http://losrostrosdelosrecortes.periodismohumano.com/2013/10/29/no-cobramos-nocotizamos-no-consumimos-desaparecemos-del-mapa/


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dijous, 31 d’octubre de 2013

Inmigrantes argelinos denuncian malos tratos y vejaciones en el CIEde València


30-10-2013

    Dos internos aseguran que la policía les propuso testificar contra las ONG que realizan trabajo de acompañamiento.


        Inmigrantes argelinos denuncian malos tratos

      y vejaciones en el CIE de Valencia






Kafka habría podido escribir algunos  de sus mejores relatos.
Kafka habría podido escribir algunos de sus mejores relatos a la puerta de un Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE), En el de Valencia, se suceden las denuncias por maltratos y vejaciones. Este mes de octubre, varios inmigrantes de origen argelino han denunciado agresiones por parte de la policía en el interior del centro, que ya han sido notificadas a los juzgados de instrucción. La Campaña por el Cierre de los CIE reclama que se investiguen los hechos y que no se ejecuten las órdenes de expulsión de las víctimas, pues ello impediría que la justicia pueda actuar.

La primera de las denuncias tiene su origen en una huelga de hambre convocada por los internos el 11 de octubre para protestar por su privación de libertad, y secundada por una veintena de personas. Según Yossaf Alwalid, uno de los ciudadanos argelinos que participó en la protesta, la policía tomó nota inmediatamente del nombre de las personas que se negaron a comer. Al día siguiente, entre las 14:30 y las 17:00 horas, continúa el relato, se cerraron las puertas de las habitaciones, que habitualmente permanecen abiertas. Después, añade la denuncia, se procedió a reunir a todos los internos del CIE en el comedor en presencia de 15 policías antidisturbios y cinco guardias del turno del centro.

Se separó entonces a los que participaban en la huelga del resto de los internos, y a los primeros se les intimidó y se les comunicó que estaban tomando parte en un “motín”, según el testimonio de Yossaf Alwalid. Tras la cena, fueron encerrados de nuevo en las habitaciones, sin que pudieran salir al baño o a fumar. Yossaf Alwalid denuncia que a las 23:30, él y otros internos fueron agredidos por la policía, cuando descubrieron que habían encendido un papel para fumar más tarde.

Uno de los guardias (identificado con su número de placa por el denunciante) golpeó a Alwalid en ambos lados de su cara, lo que le provocó un hematoma en el ojo. Otro de los internos se giró para ver qué sucedía y el mismo guardia le insultó y le golpeó repetidamente en la espalda. A continuación, se volvió hacia Alwalid y le propinó varios puñetazos en el rostro. Dada su situación, el joven argelino demandó atención médica, que no recibió hasta pasados cuatro días, informa en un comunicado la Campaña por el cierre de los CIE.

Otro ciudadano argelino, Redouane Badrdine, denunció un trato parecido por parte de un policía del CIE, que no llevaba placa identificativa, el pasado martes 15 de octubre ante el Juzgado de Instrucción. Los hechos ocurrieron, según el testimonio de Badrdine, el 13 de octubre durante la hora del desayuno, cuando un agente le encerró en el cuarto de baño. Tras sus quejas, el jefe de servicio, que pasaba por el lugar, le abrió la puerta. Poco después, el policía volvió a llamarle y le condujo al cuarto de baño, donde le golpeó con el puño en el pómulo izquierdo. Además, forzó a Badrdine a que abriera la boca para escupirle dentro.

Ante la gravedad de los hechos, Yossaf Alwalid y Redouane Badrdine han pedido en sus respectivas denuncias que se investiguen las grabaciones del sistema de vídeo y vigilancia, que se llame a declarar tanto a los agentes identificados como a los denunciantes, y que puedan testificar los internos que se hallaban en el lugar.

En su declaración el 22 de octubre ante el juez del Juzgado de Instrucción número 16 de Valencia, Redouane Badrdine ha afirmado que todos los días se encuentra en el CIE con el policía que le agredió. “Siento miedo cuando lo veo”, confiesa. Ante sus “miradas amenazadoras”, Badrdine agacha la cabeza. También afirmó que el policía supuestamente agresor pretendía “echarme la culpa” de recibir unos alicates por parte de una voluntaria de la Campaña por el Cierre de los CIE, que realiza tareas de acompañamiento a los internos.

Por otra parte, otros dos jóvenes argelinos (Sekkal Mohamed Nouredine y Amine Mourdani) denunciaron el 20 de octubre ante el Juzgado de Instrucción número 21 que recibieron patadas, puñetazos e insultos como “moro de mierda” o “hijo de puta” por la policía del CIE, después de que se produjera un intento de fuga en el centro. Según los dos testimonios, los agentes comenzaron a golpear a los compañeros (entre los que se hallaba Mourdani) una vez descubrieron que Nouredine había intentado huir. Cuando éste volvió a la celda, se afirma en la denuncia, los policías se arrojaron sobre él para propinarle puñetazos, escupirle e insultarle. Además, uno de los agentes le puso la bota en el cuello hasta dificultarle la respiración, según consta en la denuncia. Tras las agresiones, los agentes llevaron a Nouredine a la celda de aislamiento donde durmió en el suelo sin más ropa que unos pantalones cortos.
Mourdani señala por su parte que, tras la alerta por la fuga de su compañero de habitación, los agentes le pegaron en el hombro, le sacaron de la cama y, tras arrojarle al suelo, le pisaron el cuello al grito de “te mato, te mato”. Al día siguiente, asegura el joven inmigrante, un agente de policía le pidió que acusara a las ONG que visitan el CIE periódicamente de introducir unos alicates y una cuchilla para que los internos se fugaran. Si así lo hacía, agrega, “me ayudarían a salir”.

Fuentes de la Campaña por el Cierre de los CIE han subrayado la necesidad de que se llame a declarar, cuanto antes, a todos los internos que han denunciado malos tratos por parte de la policía. “Exigimos que, al contrario de lo que ha ocurrido en la mayoría de las denuncias, se paralicen las órdenes de expulsión de los denunciantes para garantizar el trabajo de los jueces; si las víctimas no pueden comparecer ante la justicia, difícilmente se realizará una investigación judicial efectiva y, por tanto, no se podrán establecer responsabilidades en casos que afectan a derechos fundamentales”, añaden.

Según la Campaña, “los casos de vejaciones, insultos, golpes y palizas no son una excepción; todos los años documentamos este tipo de agresiones”. El informe de la Campaña por el Cierre de los CIE correspondiente a 2012, presentado en marzo de este año en Valencia, recoge 26 ejemplos de internos que aseguran haber recibido maltratos en el CIE de Zapadores (se adjuntan además 38 páginas de testimonios sobre las penalidades y humillaciones que diariamente se viven en este centro).
En el documento se incluyen casos como el de Noura, una ciudadana marroquí residente en Orihuela. Identificada en la calle por la policía en julio de 2010 (no contaba con permiso de residencia), pasó una noche en los calabozos, donde denunció que un agente abusó sexualmente de ella. Nora acabó en el CIE de Valencia (40 días). Pero se da la circunstancia de que la denuncia por abusos sexuales no paralizó el proceso de expulsión, lo que hizo imposible la investigación y el juicio por los hechos.

Otro ejemplo de violación de los derechos humanos es el que padeció el ciudadano nigeriano Austin Johnson, quien denunció un “trato brutal” (múltiples hematomas en la cara y contusiones en el pecho, entre otros efectos de los golpes) por parte de los policías que le custodiaron y llevaron a término su expulsión. El juzgado de Instrucción nº48 de Madrid atribuyó en un auto las lesiones a “la propia actitud de Austin”. En abril de 2012, cuatro menores argelinos que habían llegado en pateras a las costas andaluzas fueron detenidos e ingresados en el CIE de Zapadores. Denunciaron que un agente irrumpió de noche en su celda y les golpeó repetidamente con la porra hasta provocarles contusiones en la cara, cuello, torso y brazos.

A las agresiones por parte de los agentes se suma la precariedad de la vida en el interior del CIE. En muchos casos no se garantiza a los internos la atención más básica. Recientemente, las ONG han informado de las graves deficiencias en el tratamiento a personas enfermas de Sida, ya que el servicio médico del centro no puede disponer de su historial médico ni tampoco se cuenta con la medicación adecuada. En los Centros de Internamiento para Extranjeros permanecen recluidas personas inmigrantes que no han cometido algún delito. Permanecen encerrados en estas “cárceles para pobres” por el mero hecho de no tener “papeles”.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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Juicios del pasado para impedir el futuro






[Video-Reportaje]
Juicios del pasado para impedir el futuro


Ateak Ireki



Pese a que han transcurrido dos años desde que ETA declarase el final de la lucha armada y que en el Pais Vasco se han dado importantes pasos para la resolución del conflicto y la consecución de la Paz, en la Audiencia Nacional española han comenzado dos macrojuicios de innegable carácter político.

Casi 80 personas a las que se acusa de ser miembros o colaboradores de ETA se sientan en el banquillo de los acusados. Ateak Ireki recoge en este reportaje las impresiones de los jóvenes independentistas a quienes se acusa de ser miembros de la organización juvenil ya desaparecida Segi.

En el juicio contra estas personas las declaraciones arrancadas en comisaría bajo la práctica de la tortura, según han denunciado los acusados, serán las principales pruebas de cargo contra ellas.

Muchas de estas personas, tras ser arrestadas, han permanecido en prisión provisional y han pagado un total de 700.000 euros para poder recobrar su libertad. Ahora se enfrentan a un juicio y denuncian que el proceso judicial tiene grandes repercusiones en su vida diaria.

Este castigo añadido que supone ser juzgado en la Audiencia Nacional provoca también incertidumbre entre los imputados.

Las personas imputadas denuncian el carácter político de estos macrojuicios y subrayan el sinsentido de este tipo de procesos en el nuevo tiempo político que vive Euskal Herria.






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dimecres, 30 d’octubre de 2013

Diaris de ficció 10/10/1994





                                              Diaris de ficció





Mai no coneixem sinó les passions alienes, i el que arribem a saber de les nostres només ho podem aprendre a través dels altres.

                                                                                     Marcel Proust, escriptor francès (1871-1922)

diumenge, 10 octubre, 1994

Al'amor neix a partir d'una troballa
No tinc ganes de posar-me a corregir, no tinc ganes de deixar de pensar en l'Andreu. Acarone mentalment una i altra vegada cada paraula, cada mirada...A més tinc la seguretat de que aquest sentiment és reciproc. Em sent bé, un poc excitada i desitjosa d'ell, però d'ensems com si surés en una boira de colors. No me'l puc apartar de la ment, m'agrada sentir-lo així, aprop, com si estiguessem conectats per un fil invisible. És un sentiment que em fa viure intensament cada petit succés de la vida, cada moment...

D'altres vegades he cregut estar enamorada, però era molt distint, no tenia cap fonament l'atracció que he sentit per altres homes, cap. Potser tan sols era la necessitat d'estimar. Després venia el sofriment, la incertesa, la por...i finalment la decepció. Punt i final. Ara ja no m'afanye a pensar la nostra viva junts. Això ja arribarà si arriba. I si no Tal dia un any. No l'idealitze, no el veig un superhome, ni vull que ho siga. M'agrada la seua humilitat, la seua sensilleza. Ell se sent bé entre nosaltres, les dones, perquè no té cap necessitat de reafirmar la seua masculinitat, és com és i s'accepta, i accepta la vida, que a vegades l'ha tractat durament, i se l'estima. D'entrada no ho sembla però és molt expressiu. I tant es riu d'ell mateix com dels altres. Mai no havia conegut una persona així i molt menys un home.

Amb tot no experiment cap nena de tristor o melangia, es una tebiesa que se m'escampa per tot el cos i se'm concentra al ventre. A hores d'ara m'adone que vivèncie d'una manera contundent allò que significa enamorar-se. Sembla que mai sabem prou, com deia ma mare, després de tot se m'han quedat moltes coses per conéixer.

Recorde que al llarg dels darrers anys he anat desfer-me'n de tot allò que semblava una càrrega innútil. En lloc de dur la comptabilitat del que m'havia agraviat i del que no, ho deixat córrer tot. Yo tampoc sóc una santa, i tot i que m'ha dolgut el menspreu, l'envetja i el fet de sentir-me ignorada, no crec que jo siga l'única que no haya incorregut en aquestes o d'altres misèries. He renunciat a l'odi i al resentiment i he anat obrint el cor, lliurant-me, deixant-me ser vulnerable i primària. Ni sabia a qué podia conduïr-me aquesta actitud, tanmateix sentia com em trobava cada vegada més lleugera de cos i de ment, com si amollés un last que no em deixava forces per ser jo.

 Després, quan de vegades em sentia angustiada, perquè el meu cos havia reviscolat i percebia amb tota intensitat les seues demandes, passats els primers moments entre el desig i el desconcert, en els que creia que anava a perdre el control, vaig gosar contindre'm una mica més, mentre els segons se'm feien eterns i per fi aconseguí d'obrir-me a tot el que existeix i sentir el meu cos càlit com una flor. Amb tot no vaig detectar ningú amb qui poder compartir aquestes mercès. Em sentia perduda, com un naufrag assedegat enmig d'un oceà...Quan vaig tornar en mi vaig plorar amb desconsol les meues carències. Després em vaig serenar i em diluï en la son.

Varen ser dies tristos aquells. Com una ombra caminava de casa a la faena. Els dies se succeien amb una regularitat maníaca. Em queixava innútilment, clamava al desert demanant la satisfacció d'unes necessitats que jo no havia creat. Colèrica i decebuda.

Aquella peregrinació al sí del meu infern va resultar ser un aprenentetge front a als requeriments interiors i exteriors. Potser vaig apredre llavors alló que ignorava. La vida era molt més senzilla de com la percebia altrament.

Ara, m'agrada viure-la d'aquesta manera, dia a dia, minut a minut, alçant acta de les petites coses que es produeixen sovint. Reseguint el vell itinerari en fa començar a conéixer-nos, a apropar-nos, a constatar allò que en principi tan sols va ser un presentiment, una intuició, un flaix.

Ja no busque explicacions a aquestes coses, ocorren y prou. Per què ha hagut se ser així?. No ho sé, ni m'importa. Ho accepte humilment. Estime y prou. El cos vibra de plaer i de felicitat, resplendeix, s'alça magnífic i aclapara amb la seua vitalitat, força, jovenesa. Quin misteri. L'amor neix a partir d'una troballa, misteriosa i perfecta, com si tots els mecanismes humans fossin preparats i a punt. S'inicia. Es presinteix inevitable, com si no hagués pogut ser d'altra manera. Amb una força tan intensa com una més de les forces de la natura, poderosa i indesxifrable.



La crisis se acabó y no nos hemos enterado



La crisis se acabó, y no nos hemos enterado



eldiario.es



Gobierno, banqueros y grandes medios de comunicación acaban de decretar que vivimos un momento fantástico.

Estamos asistiendo a una estrategia publicitaria coordinada para convencernos de que ya no estamos en crisis. Lo que confirma que, si seguimos escuchando a gobernantes, leyendo periódicos mayoritarios y viendo televisión, nos convencerán de que ya no tenemos problemas económicos, mientras escarbamos en los contenedores de la basura buscando qué comer.

Primero fue el banquero Emilio Botín quien dijo que "es un momento fantástico para España. Llega dinero de todas partes" (Cinco Días, 17-10-2013). Dos días después, el ministro de Economía, Cristóbal Montoro, afirma que 2014 (o sea, en poco más de dos meses) será el año "del crecimiento y la creación de empleo" y que "estamos en las puertas mismas del crecimiento y de la creación de empleo"(Efe, 19-10-2013). El presidente Mariano Rajoy no podía ser menos, y el mismo día afirmaba desde Panamá, en la Cumbre Iberoamericana, que España "está saliendo ya de la crisis con una economía saneada y reforzada" (ElDiario.es, 19-10-2013). La coordinación con El País es total, pues este diario titula: "Los mercados atisban la recuperación", y afirma a continuación que "la economía española despide la recesión más prolongada de su historia reciente" (El País, 19-10-2013). Al día siguiente, ABC se apunta al toque triunfal y sale a toda plana en portada con "Brotes verdes. Esta vez, Sí" (ABC, 20-10-2013).

Por si todo esto a las familias no les sonara ya a música celestial, puesto que no le ven relación alguna con su economía, aparece la agencia estatal Efe y afirma que “la riqueza de la familias sube un 19% y recupera el nivel previo a la crisis" (Efe, 21-10-2013).

Y si alguien no está de acuerdo, lo que hace es impedir la recuperación. Ahí está de nuevo el ministro de Economía diciendo el día 22 que "quienes cuestionan la recuperación están poniendo en realidad palos en la rueda de la propia recuperación" (ElConfidencial, 22-10-2013).

La verdad es que para algunos sí es verdad que no existe crisis. El precio de las acciones de las 35 empresas más poderosas de la Bolsa española ha subido un 30% en los últimos cuatro meses(Público, 15-10-2013). Y si hablamos de bancos, los siete grandes españoles que cotizan en Bolsa (Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Popular, Sabadell y Bankinter) superaban un 34% su cotización de principios de año (Público, 23-10-2013).

En conclusión, Gobierno, banqueros y grandes medios de comunicación acaban de decretar que vivimos un momento fantástico porque a los bancos y a las grandes empresas les va muy bien, el resto ya no tenemos problemas económicos y no tiene sentido quejarnos porque en nuestras casas somos igual de ricos que antes de la crisis, cuando vivíamos por encima de nuestras posibilidades.

Eso sí, si uno atiende a la realidad fuera de estas voces y mira a los ciudadanos, encuentra datos sospechosos. La quinta parte de los niños españoles se encuentra en la pobreza, según un informe de abril elaborado por Unicef. Igualmente, la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) ha denunciado que en el portal de compraventa milanuncios.com aparecían desde hace meses anuncios de españoles que, por necesidades de dinero, estaban poniendo en venta un riñón o un trozo de su hígado (El Mundo, 19-10-2013). Y si de ofertas de trabajo se trata, la que vimos fue de reponedor en una tienda de alimentación durante media hora los lunes, miércoles y viernes, por un salario de 4,87 euros brutos la hora. Es decir, el trabajador va a la empresa, trabaja media hora, regresa a casa, y a disfrutar de los 2,43 euros brutos que ha ganado.

Y es que hay gente que parece que no escucha lo que le dice el Gobierno ni lee la prensa, y se empeña en seguir estando en crisis.

Fuente: http://www.eldiario.es/zonacritica/crisis-acabo-enterado_6_188341182.html

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diumenge, 27 d’octubre de 2013

Diaris de ficció originals de Llum Sánchez



                   

  Diaris de ficció

                                    

Cap surt de la memòria
no abolirà la plàcida
manera de morir-se
que tenen els records.
  


Diumenge, 2 d'octubre, 1994


De vegades optava per quedar-me a dinar al menjador escolar.

M'anava bé per la companyia i em vaig adonar que escoltar comentaris era una tasca prou divertida. De tant en tant l'Andreu també es quedava, tot i que no devia fer-li molta gràcia perquè els homes eren en franca minoria. Potser per això ells devien sentir-se com autèntics bisbes envoltats de tantes fèmines atentes a les seues paraules i als seus gestos. A les postres el Pere va acabar mostrant-nos les fotos de comunió de la seua filla gran. Les companyes, com un cor de gallines, avalotaven ponderant el detalls. Jo em sentia tan avorrida que els ulls se'm tancaven i per poc no vaig acabar becant, com les velletes     d'abans quan resaven el rosari. El quadre del dinar dels mestres al menjador escolar, com es veu hi era, ple de tendror.

M'he passat la vida entre escoles i col·legis. El primer que em ve al cap es el de Dña. Abilia. Era una señora prou vella amb berrugues aquí i per allà de la seua cara peluda. No es que fos mestra, era allò que antigament es deia benefactores. Recollia les criatures a casa seua, que havia habilitat en dos espais, un per a les més grans i altre per les menudes. Només demanava llibreta i llàpis. Alguna companya tenia una caixa de colors Alpino, però això no passava quasi mai. A les menudes ens posava una mostra que anàvem repetint fins que, mal que bé, acabàvem la plana. Als que l'acabàvem ens deia: Ahora el dibujo. I al marge de la llibreta hi dibuixàvem una columna de floretes. I si per una d'aquelles alguna compaña tenia colors, totes se'ls demanaven per pintarles i que es quedés ben bonic.

Quan era hora del pati ens traien a un pati sí, però tan escàs que amb penes i treball podíem jugar.

Dña. Abilia, una vesprada a la setmana ens donava el berenar. Quan acabàrem la sessió de la vesprada, i havíem format fila per eixir.  Amb un cistell gran, talls de pa, a l'altre de menut, unces de xocolata. Ens ficàvem en fila a l'hora de la eixida, i ella anava respartint-los a mesura que ens arribava el torn d'eixir. Una vegada quan per fi vaig arribar ran de les canastes em va mirar amb la mà estesa i en compte del berenar em va fotre una galeta en tota la cara. Em vaig quedar "turulata". I ella va dir-nos alçant la veu, que jo no ho necessitava, que els meus pares tenien un negoci. Quan vaig arribar a casa plorant, li ho vaig dir a ma mare i gracies a ella vaig poder comprendre per què m'havia pegat Dña. Abilia. Recorde que per la vesprada, quan eixíem al pati, ens posàvem en fila per beure. La seua ajudant, ficava un caçó d'alumini a dins d'una gerra gran plena aigua, i anàvem passant a veure del mateix caçó fins que acabés l'aigua i l'ajudant tornava a omplir-lo pel procediment de ficar-lo altra vegada a la gerra...Supose que si no vam agafar la malària va ser més que miracle.

Vols café, Marina?– Vaig sentir que deia algú. Era l'Andreu. Ara em sentia un poc avergonyida amb ell. Com si hagués passat un núvol fosc i s'emportés totes les meues fantasies. Sort que els pensaments no són de cristall. Poc a poc vam anar habituant-nos als nous companys, com cada curs, i ells a nosaltres. La quotidianeitat obra miracles, o, si més no, té la virtut de col·locar les "coses" al seu lloc. Ara ja començava a veure'l com un company més –salvant les distàncies –. I amb el fluir dels dies i la rutina de les mateixes tasques a les mateixes hores, vaig anar serenant-me i vaig acabar per pensar que la vida tenia un deute amb mi que potser mai me'l pagaria.