dijous, 18 de setembre de 2008

Per començar el curs

Notícies: ESCOLA VALENCIANA EXIGEIX LA CAPACITACIÓ LINGÜÍSTICA Notícies
La situació és especialment greu a secundària, on més del 40% dels docents accedeix a les línies en valencià sense tenir coneixements mínims de valencià, i de 757 centres només295 ofereixen línies bilingüe. L’entitat ha denunciat també la manca de places a infantil i primària, que provoca que 90.000 alumnes deixen d’estudiar en valencià cada any. Les xifres oficials de matriculació situen el conseller Font de Mora al capdavall de les dades de creixement de línies en valencià des de la seua creació l’any 1983.

Les dades situen Font de Mora com un dels consellers que menys ha fet créixer l’ensenyament en valencià des de la seua creació l’any 1983
El període de Font de Mora és un període d’estancament de l’ensenyament en valencià, l’oferta no ha crescut i per tant el número d’alumnes que estudien en valencià tampoc. En concret, des del curs 2003-04, quan Font de Mora va estrenar càrrec, l’ensenyament en valencià ha crescut a una mitjana d’un 3% anuals. En total, en aquest període la matrícula d’ensenyament en valencià ha passat de 114.000 alumnes a 128.000, el que implica una xifra de creixement d’un 12% en quatre anys. A aquesta xifra cal restar les variables de creixement de població escolar. El nombre d’alumnes en el mateix període en el sistema escolar valencià ha passat dels 681.000 als 733.000 actuals, el que representa un 7.5% més. La xifra d’un 12% de creixement és menor comparada amb la d’altres períodes, i si tenim en compte l’augment de població escolar les dades de Font de Mora són ridícules.
El període comprés entre l’any 2003 i 2007 és, com es pot comprovar a la gràfica, en el que menys creix l’ensenyament en valencià. Prèviament a Font de Mora, observem com l’ensenyament en valencià no creix més de dos anys seguits per sota del 10%, tenint en compte que fins l’any 2002 hi havia una tendència decreixent de la població escolar.
Altres Consellers d’Educació tenen dades de tant per cent de creixement anual que superen les dades de Font de Mora en quatre anys, entre altres, trobem Ciprià Ciscar, Antoni Escarré, López Blasco, Fernando Villalonga, Marcela Miró, Francesc Camps o Manuel Tarancón. Cap conseller acumula les xifres de Font de Mora, que no ha superat el 12% de creixement en el conjunt dels 4 anys que du de conseller.

escola.v@fev.org.
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dimecres, 17 de setembre de 2008

Frida Kahlo describe así su enfermedad


 María esta cansada, muy cansada y dolorida. No sabe que le pasa, pero levantarse de la cama es un gran sacrificio, aunque en su interior desee vivir el día como cualquier otra persona. Y por eso, con una fuerza de voluntad envidiable consigue, con mucho sufrimiento, moverse. María era una persona llena de vitalidad, alegre, sociable y una amante de su trabajo, ese que ahora no puede hacer. Hace calor, pero ella tiene frío. Quiere llamar por teléfono, pero lo deja para más adelante, porque se fatiga al hablar. Quiere sentirse útil, pero no es capaz de hacer una taza de café. Le gusta escribir, pero las manos no le responden. Así que se sienta delante del televisor y deja pasar las horas. Sabe que, cuando comience a anochecer, comenzará a vivir. Es la experiencia de tantos años. María visitó muchos médicos, hizo análisis, infinitas pruebas y la medicina no le dio ninguna respuesta. Pero está enferma, prácticamente inválida, en lo mejor de su vida. Por eso ella sigue luchando, se niega a ser la enferma imaginaria, como aquel personaje de Molière, porque ella no es una hipocondríaca, como el protagonista del escritor francés. Se niega salir a la calle, porque nadie entendería que está enferma, con el buen aspecto exterior que tiene. Se desespera porque nadie la comprende, pero sigue teniendo fe, sigue luchando, intenta superarse día a día, aunque esa noche se acueste tarde y mañana se despierte como hoy, cansada, muy cansada y dolorida. Como María hay millones de personas en el mundo, millones de mujeres que se acostumbran a convivir con una enfermedad que no existe, para una parte de la comunidad científica. Pero cada vez son más los investigadores que creen a María y trabajan incansablemente para que ese dos por ciento de la población mundial, dejen de ser, para siempre, los enfermos imaginarios del siglo XXI.


 Fibrovida-Vidasfibromialgicas@googlegroups.com


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dilluns, 15 de setembre de 2008

carta abierta de una fibromiálgica


A los que sufren:


De vez en cuando conviene recordar que la FM no es un callejón sin salida. Cierto que mientras nos encontramos inmersos en una crisis, y éstas a veces duran demasiado, nos resulta difícil imaginar que existe un después. Mientras somos presa del dolor y de la incertidumbre apenas podemos pensar. Los síntomas son tan abrumadores que caer en la depresión es casi inevitable. Nosotros sabemos que el dolor es real, que lo experimentamos, que nos marca, que nos incapacita...Pero como podríamos explicarlo si ni siquiera nosotros mismos somos capaces de asumirlo en toda su complejidad.


Recuerdo que durante los primeros años me encontraba, además de enferma, desconcertada. Me dolía todo el cuerpo, sí, incluso los oídos. Me zumbaban constantemente. Mi voz empezó a cambiar, a perder sonoridad, y las inflamaciones en las cuerdas vocales i en la laringe se producian con demasisada frecuencia. Los dolores en la espalda y en las cervicales se iban convirtiendo en algo cotidiano. La tensión siempre demasiado baja. En lugar de cabeza creia tener una nube de tormenta. Concentrarme me costaba un gran esfuerzo, y a veces ni así lo conseguía. Cuando caminaba por la calle lo hacía por el interior de la acera para ir tocando la pared porque temia caerme. Cada dia descubria un a alteración en mi cuerpo y una disfunción en mi mente. En este estado realizar las tareas normales del dia a dia se convierte en una misión heroica. Cuando llegaba la hora de acostarme sentia un gran alivio, por fin no tendria que hacer nada, nada...Pero entonces empezaba a sentir los espasmos musculares en distintas partes del cuerpo. Apenas intentava conciliar el sueño me despertaban las sacudidas. Dia a dia notaba como me iba resultando cada vez más difícil dormir. Por la mañana mi mente estaba espesa, rara vez sabia en que dia me encontraba. Olvidaba los nombre y las cosas, las tareas y los proyectos. Hablar me resultaba penoso, me costaba ordenar los pensamientos y traducirlos en palabras.


Supongo que para el que no ha pasado por esto es casi imposible comprender como nos podemos sentir. Quizá por eso los nuestros no saben lo que nos ocurre y a veces les resulta más cómodo adjudicarnos els calificativo de maniáticas, depresivas o inestables. A medida que va pasando el tiempo nos dejan estar, como si nada. Se acostumbran a "aquello" a lo que nos ha reducido la enfermedad. Claro que ellos lo ignoran. También lo ignoran gran parte de los médicos a los que acudimos. El de atención primaria nos envia a un especialista, casi siempre empezamos por el spiquiatra. Después unos cuantos más. Cada uno de ellos nos trata sólo lo referent a su competencia, para eso son especialistas.


Con el paso de los años una se acostumbra también a una vida de baja intensidad. Vamos recortando todas y cada una de las cosas que son incompatibles con nuestra supervivencia. Comprendemos que nuestra necesidad de descanso es vital. Ensayamos otras posibilidades de abordar nuestra nueva realidad. Tropezamos con frecuencia con nuestra propia resistencia a cambiar nuestros hábitos, nuestras costumbres, nuestros gustos; nos fastidia renunciar a nuestras aspiraciones, a aceptar otra imagen mucho menos atractiva para los demás...


Finalmente, a veces, se produce un pequeño milagro. Es entonces cuando nos damos cuenta de que a pesar de todo todavía axiste la posibilidad de acceder a una vida que aún nos puede aportar satisfacciones. Incluso por diversos medios podemos mejorar y mirar hacia el pasado con la certeza de que lo peor ha quedado atrás.


Bueno, esto es lo que yo creo. Puesto que la FM no nos produce la muerte puede que lo más conveniente sea explorar los limites de la vida que nos ha tocado vivir.


Llum Sánchez