dissabte, 13 de juliol de 2013

España novela negra








España novela negra


Colectivo Novecento




 La baja política española ya solo se puede entender si tu pensamiento está entrenado en hilar muy fino entre los vericuetos de la mentira, la corrupción y el crimen. Llegados a este punto, nada mejor que la novela negra para comprender algo de todo lo que pasa. No siendo yo un gran conocedor del género, he seguido las recomendaciones de Manuel Fernández Cuesta y llevo unos días disfrutando de Dashiell Hammett. Leerlo al hilo de los últimos acontecimientos políticos es toda una experiencia, más aún cuando parece que el ritmo argumental se acelera.

Las revelaciones que Luis Bárcenas le hizo el domingo a Pedro J. Ramírez dibujan un escenario literario complejo. Más aún cuando la trama está muy viva y el último giro deja al propio presidente del gobierno al pie de los caballos. En realidad la historia se desarrolla de manera trepidante a ojos de todos, pero el significado de cada movimiento precisa desentrañarse al modo que lo haría todo un Nick Charles, el protagonista de El hombre delgado. Probemos.

El pasado domingo el ex gerente (1982-1987, 1989-2007) y ex tesorero (2008-2009) de la mayor organización política del país, cazado en un renuncio frente a la justicia, comienza a hacer uso de sus últimos cartuchos en una incierta huida hacia adelante. Ya no amenaza a los poderosos que, solo quizá, pudieron haberlo salvado. Ahora está en prisión. Sabe que su estrategia de defensa debe ser otra: implicarlos a ellos para salvarse él. Por eso ayer supimos que cambiaba de abogados. Y por eso hoy tenemos a Rajoy implicado directamente en la portada de El Mundo: el dinero se lo llevaban en metálico al Ministerio, directamente salido de la caja B del partido, oculto en una caja de puros.

A pesar de la exitosa cacería contra Baltasar Garzón, el juez que por vez primera señaló a Bárcenas durante la instrucción del Caso Gürtel, el coste de aquello fue tremendo. No sale gratis anular a jueces y fiscales, le dirían seguramente a Bárcenas. Las amenazas sobre Elpidio Silva, el juez que se atrevió con Blesa y acabó temiendo por su carrera, seguramente hicieron pensar a Bárcenas que los movimientos en la Judicatura aún eran posibles. Pero una lucha en lo alto del partido ha enfrentado al Ministro de Justicia con el Presidente del Gobierno. El primero, ambicioso y azuzado por el rencoroso ex presidente, parece no haber jugado limpio con la pusilanimidad del segundo. Ha sido así la Fiscalía, bajo control de Gallardón, quien solicitó prisión sin fianza para Bárcenas. Y Rajoy, por unas razones u otras, no se movió.

Bárcenas se sabe con información comprometedora como para sacudir el país, esta vez sí, de arriba a abajo. Es ya su única baza. Con una justicia del todo independiente, es preciso insistir, nadie cuenta. Estamos en un Estado donde, entre micrófonos ocultos, hay dirigentes políticos que se jactan de tener fiscales de su plena confianza a su servicio. Por tanto, no va a ser sobre el límpido tablero de una ley y una justicia democráticas donde se dirima esta partida. No sé por qué, pero contábamos con ello.

Lo primero que reconoce Bárcenas a Ramírez es que a comienzos de año, al primer indicio de que le podían volver a ayudar, accedió a mentir para taparlos a todos. Está realmente acorralado, pero esta vez no miente. Lo confirma el original de los célebres papeles contables entregados ayer a la Audiencia por Ramírez. Los papeles no eran míos, había declarado sin embargo el ex tesorero hace unos meses en una televisión ultra de escasa credibilidad. Aunque haya logrado amasar una fortuna, agazapada hasta hace poco en diversos paraísos fiscales, Bárcenas no parece hombre de gran ingenio político. Es un contable. Un duro del aparato. Pero como demostró con aquella elección televisiva, no es un político. O quizá es más listo de lo que pensamos: pues qué mejor manera de no resultar del todo firme en su desmentido que salir en 13TV. Eso restaría trascendencia y verosimilitud a sus palabras.

Lo que es seguro es que se percató tarde de que él ya estaba eliminado del juego, de que no había marcha atrás. Desde hace tiempo era un cadáver político cuyo mal olor se impregnaba al que se acercaba demasiado. Era el innombrable porque temían que hablara, sí, pero también porque todos temían contagiarse siquiera al mentarle. Como para entablar tratos con él. Incluso su hombre de confianza en la dirección, aquel dirigente de perpetuo bronceado y últimamente acosado también por la prensa, posiblemente le ha estado fallando.

Al sentirse por enésima vez engañado, apartado, al comprobar que no ganaba nada cubriéndolos, al verse en un cuchitril carcelario sin puerta en el cuarto de baño, el ex tesorero ha pretendido decir, ahora sí, toda la verdad. En sus declaraciones aparecen las campañas electorales adulteradas, el gran fraude de este régimen. Yo solo era un mandado, un contable más del ingente mecanismo que ponía en marcha —¡desde hace décadas!— la financiación ilegal del partido gobernante en España, ha declarado ante la grabadora del periodista más conocido del país.

La estrategia ha sufrido así un giro de 180 grados: sin responsabilidad en el engranaje, no hay culpa. Miren hacia arriba.

Estos cálculos a menudo fallidos entre verdades y mentiras, los engaños entre amigos, este fango de corrupción al más alto nivel, no es nuevo para el lector de novela negra. Quizá le falta algo más de sangre y balas, algún traspiés de esos que se da cuando uno se anda jugando la cárcel o la pérdida del poder político, cuando la adrenalina se te escapa entre las manos. En ese punto de la trama suelen empezar las impredecibles, y a menudo absurdas, escaladas de violencia.

En el caso que nos ocupa tenemos al anterior tesorero del partido (1993-2008), Álvaro Lapuerta, como posible primera víctima en este peligroso peldaño negro. Como Ángel Sanchís —el otro tesorero del partido (1982-1987) y socio de Bárcenas—, también nada en millones y está acosado por la justicia. Lapuerta trabajaba codo con codo con Bárcenas, que hacía entonces las veces de gerente, en todo lo referente a las cuentas ocultas del partido. Antiguo procurador en Cortes durante el franquismo, boxeador en su juventud —el Chato de Cameros—, la discreción de la que hacía gala el denominado padrino riojano ha saltado hecha añicos estos últimos meses. Ahora Lapuerta está “impedido” físicamente, consecuencia de las graves secuelas de un coma en el que estuvo 14 días. El pasado domingo, día en que se publicaron las últimas revelaciones de Bárcenas, los hijos de Lapuerta calificaron en un comunicado como “extrañas” las caídas que casi matan a su padre, apuntando sin disimulo alguno hacia el posible origen criminal de estas. Recordemos que Lapuerta “se cae” por vez primera en abril de 2013. Seis meses atrás había denunciado amenazas de muerte. A casi nadie se le escapa que también había denunciado que le espiaban desde la Comunidad de Madrid.

A la vez sabemos también que quien dirigía entonces aquella Comunidad, enfrentada al Presidente del Gobierno, es la gran apuesta política del periodista de la grabadora… Uf.

Imagino ahora a ese otro detective de las novelas de Hammett, el agente de la Continental, tras leer estas informaciones. Estará en su hotel de mala muerte, jugando con sus dedos entre las cortinas frente a una pegajosa noche de verano. Por supuesto, sorbe a cada rato de su generoso vaso de whisky mientras no cesa de dar vueltas al asunto.

Seguramente el detective solicitaría a primera hora a la policía, de la que jamás se fía, la comprobación del SMS que el ex tesorero Bárcenas ha declarado recibir del Presidente del Gobierno. Algún modo habrá de saber hasta qué punto es cierto que el ex tesorero y su esposa fueron recibidos por el presidente en la sede del partido para pactar una salida al embrollo. ¿Y los papeles que incriminan a la secretaria general en más corruptelas? Nuestro detective imagina que el resto de explosivas informaciones sobre la financiación ilegal del partido irán a parar al sumario, pero como casi todo el país, confía poco en que eso nos lleve a algún sitio: “esos tribunales son muy lentos para lo que nos interesa”.

Lo que en este momento preocupa al agente de la Continental es que son demasiadas las personas que querrían ver a Lapuerta y Bárcenas callados para siempre.

Dos caídas y un coma el primero. En la cárcel, el segundo. Eso sí, en un módulo de reclusos no violentos. Pero el entorno carcelario es imprevisible. Y dado a las grandes coartadas. Muchos de los principales empresarios del país, la cúpula del partido en el gobierno, e incluso periodistas que han cobrado por practicar el juego sucio en sus portadas, desean ver callado para siempre a Bárcenas. Es demasiada gente. Y demasiado claras las culpabilidades impunes hasta la fecha. Esto el ex tesorero sí lo sabe. Así, se ha encargado de dar el mensaje de que tiene un dispositivo preparado para que todo estalle si a él le pasa algo. De nuevo el agrio olor a veneno en el sucio ambiente de una ciudad corrupta. El agente de la Continental decide echarse otro whisky. Esta noche parece que otra maldita vez no podrá dormir. Y este calor. Suena el teléfono y una voz al otro lado le dice que…

Esta semana será difícil continuar la trama al dictado, todo está sucediendo demasiado rápido. Es entretenido. Nos indigna, nos despierta la curiosidad. A la mayoría le hace jurar y perjurar que no les votará jamás. Pero no pasa mucho más; o eso creen. Los personajes implicados no se paran a pensar en los finales de una novela negra, bastante tienen con salir indemnes de ella. Es algo, sin embargo, que sí conoce el lector aficionado al género. De ahí nuestra media sonrisa.

La policía, cuya cúpula controla el gobierno, no hace gran cosa hasta el momento. Seguramente seguirá así. Idem con los jueces, que caen en cuanto se salen del guión y osan meter a algún banquero que sabe demasiado en la cárcel. Aunque ahora resulta difícil no hacer nada: las pruebas son abrumadoras. Los líderes políticos nacionales hacen mucho ruido pidiendo que comparezca el presidente en el Parlamento, pero el principal partido de la oposición tiene sus propias cuitas, como acaba de demostrar denunciando una “causa general” en las investigaciones de sus corruptelas en el sur.

Estamos así ante un inmenso Poisonville. El espejo de la política española sigue siendo esa novela negra donde la ciudad anda controlada por aquellos gángsteres mandados hace tiempo para sofocar la lucha de clases, y que no tardaron en establecer sus oscuros negocios. Una ciudad en la que dirigentes políticos y policías a menudo los dirigen, o los protegen, pero no los persiguen. Aquellos honrados entre ellos, que no son minoría, lo tienen cada vez más crudo. Es complicado no caer en el fuego cruzado de este régimen decadente donde hasta el Jefe de Estado aparece como sospechoso de evadir impuestos y cobrar comisiones de la mano de su última amante, una misteriosa mujer que encaja a la perfección con el clásico perfil de espía internacional.

Y sin embargo hay esperanza. El papel de detective, más a lo Nick Charles, le toca jugarlo al nuevo sujeto colectivo que irrumpe en España en las protestas de 2011. Le costará, pero ganará el caso. Eso sí, debe saber encontrar buenos aliados, con agallas y que le cuenten la verdad. Ayer lunes alguien se hizo con la contabilidad oficial del partido desde 1990, lo pasó a Anonymous y enseguida estaba en la red. Los viejos diarios nacionales fueron remisos a hacerse eco. O no se fían, o un mundo se tambalea y el pánico aflora en los grandes despachos. El propio Partido Popular aducía que su contabilidad entre 1990 y 1995 no existía, y ahora está a la vista de todos. Hoy ya vamos sabiendo más de su importancia real, como el ingente tamaño de las deudas del partido con una veintena de bancos. Por lo pronto ya es un buen golpe. Más aún cuando se ha puesto en marcha una auditoría popular de estas cuentas entre centenares de personas conectadas en Internet que, cooperando entre sí, las están analizando. Por otra parte, cerca de 30.000 personas se han sumado a la iniciativa de los dirigentes nacionales de Izquierda Unida y otros grupos como Ecologistas en Acción o la Asociación Libre de Abogados, que han sabido impulsar una querella en el caso Bárcenas que se está revelando clave.

Es lo que tienen los detectives de Hammett: saben multiplicarse, o pedir ayuda, cuando la cosa se pone fea.

En definitiva, España en sus empresas, en sus juzgados y comisarías, en sus palacios, en sus ayuntamientos y universidades, en su Parlamento, en sus partidos, en sus constructoras y en su periodismo, es una gran novela negra. No sé qué leerán este verano, pero yo pienso recuperar el tiempo perdido y enfrascarme en la piel de los mejores detectives del género. La única manera de entender algo de esta complicada y peligrosa madeja de tipos infames es leer una buena novela de crímenes y corrupción antes de dejarse atrapar por la marabunta del desconcierto que nos trae cada titular.

No veremos en las noticias de hoy que dimite el gobierno por lo revelado el domingo; ni que jueces y policías están comprobando en un registro en Génova 13 lo que Pedro J. Ramírez relató desde la portada de su diario a cinco columnas; espero que alguien compruebe al menos para qué quería el PP un poni. Anécdotas aparte, me resisto a creer que tras entregarse a la Audiencia Nacional un documento original que implica a Rajoy directamente en la trama, este no dimita en algún momento de la mañana. Negarlo todo como han hecho en un escueto comunicado es extremadamente peligroso para ellos, pero no les queda otra.

He oído que la televisión pública controlada por los esbirros del presidente no hace referencia a las últimas revelaciones de Bárcenas, que se dedica a hablar del tiempo y del fútbol. Quizá nuestro detective colectivo un día, viéndose sin blanca, estafado, o tal vez tras alguna paliza ordenada por el jefe de policía de la ciudad, se eche a las calles para expulsar del poder a su corrupto gobierno. Quizá antes triunfe el ingenio colectivo y se les obligue a marcharse por su propio pie, o la justicia al fin se atreva a actuar con contundencia, pero al tiempo. Tirando por lo bajo, tal y como se están poniendo las cosas, espero tan solo que alguien cuide bien del ex tesorero en Soto del Real. Y también, claro, que a nadie le hayan sentado mal estas líneas.

Uno ya no sabe lo que le puede pasar en Poisonville.

http://colectivonovecento.org/2013/07/09/espana-novela-negra/


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Franquismo o fascismo






Franquismo o fascismo


Público.es




Catedrático Vicenç Navarro
La dictadura que el golpe militar de 1936 estableció en España, que la gobernó desde 1939 hasta 1978, se define fuera de España como una dictadurafascista. Cuando el Sr. Juan Antonio Samaranch, delegado de deportes durante aquella dictadura, y más tarde Presidente del Comité Olímpico, visitó Atlanta en EEUU para inaugurar los Juegos Olímpicos que tomaron lugar en aquella ciudad, la nota biográfica que el The New York Times publicó de él lo presentó como Director General de Deportes del régimen fascista liderado por el General Franco. Y así en Gran Bretaña y Suecia (entre otros muchos países) donde también viví  y trabajé por largos periodos de mi vida. Solo en España se conoce aquel régimen como la dictadura franquista, término ampliamente utilizado no solo por las derechas sino incluso también (sorprendentemente) por las izquierdas. La causa de definir aquel régimen de esta manera se debe a un proyecto conservador altamente exitoso que tenía por objeto presentarlo como un régimen caudillista, autoritario, liderado por un general, que limitaba la expresión de libertades sin intentar, sin embargo, cambiar la sociedad e imponer una ideología totalizante a la población. Los que intentaban hacer esto último eran los regímenes totalitarios, tales como los regímenes comunistas. Estos eran no solo autoritarios sino también totalitarios pues promovían el comunismo, que es una ideología totalizante que quería establecer una nueva cultura, ideología y manera de pensar diferente y opuesta a la de un sistema democrático, laico y republicano.Esta distinción entre regímenes autoritarios y totalitarios la había establecido el politólogo español Juan Linz, profesor de Yale, EEUU, y había sido adoptada por el Departamento de Estado de aquel país para justificar su apoyo a gran número de regímenes caudillistas latinoamericanos, indicando que no eran totalitarios y que, por lo tanto, tenían el potencial transformador en regímenes democráticos, cosa que no ocurría con los regímenes totalitarios tales como los regímenes comunistas, que no eran reformables y, por lo tanto, eran dignos de todo tipo de oposición.

Y el mismo Sr. Linz (español procedente de una familia militante de la Falange, el partido fascista español) negaba que el régimen español fuera totalitario y todavía menos fascista. Según él, el régimen liderado por el general Franco era autoritario pero con el tiempo fue cambiando, dando origen a un régimen democrático. Según este autor, aquel régimen liderado por el General Franco tuvo muy poco de fascista, pues la Falange (el partido fascista) fue una fuerza política con poco peso sobre el aparato del estado. Debido a la enorme influencia del Sr. Linz en las ciencias políticas españolas, esta visión fue ampliamente aceptada no solo por la comunidad académica sino por la cultura mediática y política dominante, de manera que incluso las izquierdas la aceptaron. Pocos líderes de izquierda se refieren a aquel régimen como fascista. A lo único a lo que se llega es a aceptar que puede que el régimen fuera fascista al principio, pero luego, con la llegada de los tecnócratas del Opus Dei a la gobernanza del país, el régimen cambió.

¿Qué es fascismo?

Veamos ahora los datos. El profesor Malefakis, Catedrático de la Universidad de Columbia en Nueva York, y uno de los mayores expertos sobre el fascismo europeo, ha definido las características del fascismo (según él, ocho) de manera tal que si un régimen político las tiene entonces es –según él- un régimen fascista. Veamos cuáles son y si el régimen que existió en España tuvo cada una de ellas, señalando la evidencia que lo avala.
Conforme al Profesor Malekafis, un régimen era fascista si:
  1. estaba dirigido por un hombre presentado por el régimen como superhumano. Evidencia: el régimen dictatorial español presentaba a Franco como “Caudillo por la Gracia de Dios”. Yo no soy creyente, pero entiendo que es difícil alcanzar un nivel superior para un ser humano que el ser nombrado a dedo por Dios, dotándolo de características superhumanas. El hecho de que Franco fuera, en realidad, un personaje de gran mediocridad es irrelevante. El régimen lo presentó como superhumano;
  1. este caudillo superhumano utilizó a un partido, creado antes del régimen, que le ayudó a tomar el poder y establecer su liderazgo en los distintos aparatos del Estado. Evidencia: dicho partido se llamó la Falange, partido creado e inspirado por el Partido Fascista Italiano, tal como reconoció su propio fundador, José Antonio Primo de Rivera;
  1. este partido tiene que tener una ideología nacionalista extrema, con deseos imperialistas, con un canto a la fuerza militar y a la fuerza y masculinidad en general. Evidencia: esta fue la ideología que transmitía el régimen a través del partido;
  1. tiene que tener pleno control de todas las instituciones mediáticas creadoras de opinión con fines propagandísticos, desde la radio, la prensa, las escuelas, las universidades. Evidencia: el dictador nombraba a dedo a todos los directores de todos los canales radiofónicos o de televisión, diarios y cualquier institución transmisora de información y persuasión;
  1. este control tiene que tener como objetivo el de transmitir la ideología del régimen con el fin de crear una nueva mentalidad y un nuevo tipo de sociedad. Evidencia: esa ideología era un nacionalismo españolista extremo y un catolicismo profundamente reaccionario. Tanto el nacionalismo como el catolicismo son ideologías totalizantes que invaden todas las esferas del ser humano, desde la lengua hasta el sexo. En realidad, es difícil encontrar una ideología menos totalizante que el nacionalcatolicismo, que fue la ideología propia e impuesta por el régimen en todos sus medios de información. Desde la lengua que la población debía hablar hasta como realizar el sexo (dos esferas de máxima intimidad) estaban normatizados en aquel régimen, con sanciones (torturas, cárcel, asesinato y/o exilio) en caso de no cumplimiento;
  1. el régimen debe intentar romper con un orden anterior para crear uno nuevo. Evidencia: el régimen dictatorial intentó no solo romper sino eliminar cualquier institución republicana, a la cual consideró como anti-española. Su objetivo era crear una sociedad opuesta a la sociedad democrática, laica y republicana, a la que intentó erradicar;
  1. el régimen debe presentarse como creador de una sociedad nueva. Evidencia: el objetivo explícito de aquel régimen fue alcanzar este objetivo de desarrollar una sociedad nueva, opuesta a la anterior republicana, con un imperialismo extremo, regida por una cultura religiosa liderada por la jerarquía católica profundamente reaccionaria, subordinando todas las instituciones económicas, sociales y políticas a este objetivo;
  1. el régimen debe basarse en tener una alianza con grupos de poder económico y otros, subordinados al estado, que sirvan al poder totalizante.Evidencia: en España, todos los poderes y grupos fácticos, desde la Iglesia y el ejército hasta las grandes empresas y bancos y los grandes terratenientes, apoyaron al régimen, beneficiándose enormemente por ello;
Estas son, pues, las ocho categorías que Malefakis considera necesarias y suficientes para que un régimen fuera definido como fascista. Ahora bien, yo creo que estas categorías son incluso insuficientes (para expandir en este punto ver mi libro El subdesarrollo social de España, 2006, pp. 127-145). Hay que añadir tres que se encontraron en el nazismo alemán y en el fascismo italiano:
  1. el régimen debe ser racista. Evidencia: el régimen dictatorial español justificó la conquista de América Latina y el imperio que se estableció en una supuesta superioridad de la raza española. De ahí que el Día Nacional (día que celebraba el imperio) se conocía como el día de la raza;
  1. el régimen debe negar que el mundo empresarial y el mundo del trabajo tengan intereses contrapuestos. Evidencia: el régimen dictatorial negó la existencia de la lucha de clases, de donde deriva el establecimiento de los sindicatos verticales, en los que se incluía al empresariado y a los trabajadores;
  1. el régimen debe ser profundamente anticomunista. Evidencia: el régimen se caracterizaba por su anticomunismo.
Argumentos en contra de la definición de aquel régimen como fascista: sí que lo fue pero solo al principio
Presentados con la evidencia de que el régimen dictatorial reunía estas once características, han aparecido toda una serie de contraargumentos (a los que contesto en el libro citado anteriormente) entre los cuales el que se repite más frecuentemente es que, aun admitiendo que el régimen pudo reunir estas características al principio, dejó de tenerlas pronto. La Falange, por ejemplo, excepto en la primera etapa de gran represión, fue perdiendo poder, cambiando la naturaleza del estado, dominado en su última etapa por los tecnócratas del Opus Dei. Este argumento ignora varios hechos. Uno, la complicidad del Opus Dei con la Falange y su reproducción del nacionalcatolicismo. Es más, la simbología fascista y su parafernalia continuaron hasta el último día de la dictadura. En la entrada de cada pueblo de España aparecía el símbolo fascista, junto con el nombre del pueblo. Y ello hasta 1978. También hasta esta fecha se requería juramento de lealtad al Movimiento Nacional (que tenía desde el uniforme hasta el saludo, el fascista) a todos los funcionarios públicos. Y así una larga lista de hechos.

El hecho de que en las últimas etapas la nomenclatura que controlaba el estado no fuera o no creyera en el fascismo es irrelevante. Tampoco la nomenclatura que controlaba el aparato burocrático en la URSS creía en el comunismo y en cambio se le llamó hasta el último día régimen comunista. En ambos casos, la nomenclatura eran personalidades que no se adherían a ninguna ideología, defendiendo solo y exclusivamente sus intereses personales (desde el Rey hasta Suárez, jefe del Movimiento Nacional). Pero ello no previene que se debiera definir a aquel Estado como fascista, pues todos sus símbolos así lo fueron.

Otro argumento que se ha utilizado en contra de definir aquel régimen como un régimen fascista fue la existencia de otros grupos y fuerzas políticas que competían con la Falange en su influencia sobre el Estado. En realidad, varios autores han considerado la Falange como un partido con escasa influencia. La evidencia muestra, sin embargo, lo contrario. La ideología dominante de aquel régimen reunía cada una de las once características definidas en este artículo. En cuanto a la pequeñez de la Falange, ignora que un partido o fuerza política puede ser de escaso tamaño y en cambio, su ideología, puede ser la hegemónica en el país. Los partidos liberales hoy en Europa son minoritarios y, en cambio, el neoliberalismo es hegemónico en Europa.

Por qué se quiere negar el carácter totalizante de aquel régimen

Una última observación. El lenguaje no es inocente. La narrativa oficial es siempre la que es promovida por la estructura del poder de un país, y lo mismo ocurre en España. Negar el carácter totalizante del régimen dictatorial, su nacionalcatolicismo, el ingrediente central del fascismo español, tiene una función política de enorme importancia, como podemos ver hoy. Las contrarreformas que está llevando el gobierno del Partido Popular y la ideología que lo sustenta tienen sus raíces históricas en el fascismo español. La obvia falta de cultura democrática del PP, su intento de recuperar un nacionalismo extremo, su negación de la plurinacionalidad de España, su represión de la clase trabajadora con pérdida de derechos laborales, sociales y políticos, su estrecho ligamen con los grupos fácticos y poderes económicos, sus contrarreformas educativas para generar “élites superiores” que gobiernen el país, su profundo nacionalcatolicismo, son todo ello reliquias del fascismo que caracterizó aquel Estado. No estoy, naturalmente, indicando que el PP o su cultura sean fascistas, pero sí que estoy subrayando que partes de esta cultura son heredadas del régimen fascista. Y soy consciente de que cuando lo defino como fascismo en lugar de franquismo, se generará una respuesta de hostilidad, no solo por parte de las fuerzas conservadoras españolas sino también incluso por parte de algunas izquierdas que ven el término fascismo como “excesivamente fuerte”. Y ahí está el problema. Viendo a aquel Estado como meramente autoritario no se dan cuenta de la continuidad de la ideología que todavía hoy rige el establishment conservador con la existente en aquel régimen dictatorial que científicamente puede demostrarse que fue de una ideología totalizante fascista.

Vicenç Navarro. Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University


Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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dilluns, 8 de juliol de 2013

La invisibilización de los abusos sexuales a menores es una violación de los derechos humanos



08-07-2013


La invisibilización de los abusos sexuales a menores es una violación de los derechos humanos






  • Contexto general
En España 1 de cada 4 niñas y 1 de cada 6/7 niños son víctimas de abusos sexuales, el 80% de los mismos silenciados por estar producidos dentro del ámbito familiar según la Asociación para la sanación y prevención de abusos sexuales de la infancia (ASPASI). En contextos en los que no se silencia, el sistema patriarcal ha desarrollado mecanismos de defensa.

El Síndrome de Alienación Parental (SAP), también conocido como "síndrome de la madre maliciosa" está siendo utilizado por maltratadores para perpetuar el mismo a la madre a través de sus hijxs. La perversión de la aceptación de este falso diagnóstico supone un fallo en el sistema que debería proteger a las víctimas, sobre todo en casos con menores en los que haya una ligera sospecha de abuso o maltrato. En cuanto se establece la duda sobre la veracidad de la palabra del menor todo el procedimiento se envicia y nada de lo que pueda hacer, ni el menor ni la madre, sirve más que para alimentar la versión del padre. De facto supone una criminalización de las víctimas. Jurídicamente, la indefensión de las mismas.

  • El caso en concreto
Tal y como muestra el informe de Save the Children, la primera denuncia por presunto abuso sexual se produjo en marzo de 2007, cuando la niña tenía 3 años. (…). El hospital denunció los hechos pero el juzgado de instrucción tardó seis meses en iniciar la investigación, no dictó ninguna medida cautelar de protección y el examen forense de la niña se produjo un año después de la denuncia. Tras el examen forense, que alertaba de las conductas del padre hacia la niña, el juzgado acordó una orden de protección pero durante el año de dilaciones procesales el régimen de visitas ordinario y con pernocta siguió vigente y la niña debió acudir a las visitas, a pesar de que su rechazo a relacionarse con el padre era cada vez más fuerte.
Tras la segunda denuncia cursada por el hospital por presunto abuso sexual del padre, el juzgado ordenó un examen pericial de la niña y entrevistas psicológicas con el padre y con la madre. En la espera de las entrevistas individuales, sin previo aviso, la perito decide que quiere entrevistar conjuntamente al padre y a la hija, para “analizar la interacción” entre ambos sin sopesar el impacto que este encuentro podía producir en la niña.
En la actualidad hay una desprotección total a la menor puesto que no se están cumpliendo con los requisitos más básicos como el evitar que la menor se enfrente en careos a su presunto agresor. Hoy lunes 8 de julio la jueza ha pedido la presencia de la menor sin el acompañamiento de su psicóloga ni el abogado, en sala para declarar delante de su presunto agresor. Se teme que sea para quitar la custodia a la madre y dársela al padre.
  • Sobre la psicóloga que diagnostica SAP
Isabel María Tagle fue requerida por el juzgado de Torrejón a valorar la credibilidad del testimonio de una niña de ocho años que, según los informes del Hospital la Paz, había sufrido abusos sexuales con tres años de edad. En lugar de hacer esa valoración, preguntó a la niña sobre los abusos en presencia del padre abusador y de la pareja de éste. La niña relató lo que había sufrido, pero la psicóloga puso en duda la veracidad de su testimonio. En el informe habla de SAP, manipulación de la madre, recomienda un cambio de guarda y custodia, es decir, el tratamiento de la amenaza propuesto por Gardner, y que se abra procedimiento contra la madre por denuncia falsa. Tan sólo recordar dos datos: Gardner se suicidó en su celda cuando esperaba ser juzgado por pederasta y que Isabel María Tagle fue la psicóloga responsable del asesinato de Alovera, donde tampoco creyó a Silvynna Balsani. Tres días después fue asesinada por su ex-pareja. En la actualidad, Isabel María Tagle se encuentra inhabilitada y aun así se ha aceptado su testimonio como testigo del agresor.
  • Sobre la jueza
Cristina Villa Cuesta, titular del juzgado número 4 de Colmenar Viejo, es la jueza que está instruyendo el caso. Son tres las juezas de Colmenar Viejo que tienen abiertos procedimientos criminales por actuaciones irregulares. La titular del juzgado nº2 por enviar a la Guardia Civil a un instituto a por un menor, dicisión cuestionable en tanto que supone otra forma de violencia más hacia el menor. Las y los jueces que instruyen casos de violencia deberían tener una especial sensibilidad sobre cómo afecta ésta a los menores y cómo la violencia dentro del ámbito familiar perpetúa los comportamientos violentos. El ámbito judicial está siendo un engranaje más en la rueda de la violencia.
  • Save the Children y Women´s Lik.
Save the Children ha recogido el caso en un exhaustivo informe en el que denuncia as dificultades que tiene el Estado español a la hora de proteger a los y las menores. Destacan dos de las tres barreras presentadas en el informe a la hora de enfrentar estos casos judicialmente: que el testimonio del menor se invalide por su edad, suponiendo una discriminación en sí misma y prejudicialidad penal, es decir los prejuicios sobre la madre por el simple hecho de ser mujer, lo que la invalidada como testigo válido de los abusos, obligándola a pasar por múltiples exámenes psiquiátricos para validar su testimonio. Este informe ha sido la base para que Women´s Link, organización de reconocido prestigio en el ámbito internacional que trabaja por los derechos y contra las discriminaciones de las mujeres, tomo la iniciativa de buscar amparo procesal a Estrasburgo, ya que el sistema de justicia español no ofrece la seguridad de protección necesaria.
  • En definitiva
Desde el movimiento feminista queremos denunciar:
Que se pare de aplicar el SAP en ámbitos judiciales. Y que se saque de las investigaciones Universitarias. En ese sentido se deberían retirar y anular cualquier estudio por ser contrario a la ciencia.
Que se cree una Ley integral sobre la violencia contra los niños, que incluya acciones específicas de protección en casos de abusos
La inhabilitación efectiva de Isabel María Tagle como psicóloga y la prohibición de ejercer una profesión en la que ha demostrado sobradamente que no está capacitada para ejercer. Su trabajo pone en riesgo vidas humanas.
La aprobación de un código ontológico de debido cumplimiento para que en la judicatura esté sancionada cualquier interpretación de Ley que suponga aplicaciones de sentencias machistas, racistas, xenófobas, homófobas o cualquier otra vulneración de los derechos humanos.


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¡Todos fichados!






EDITORIAL EN DETALLE





Nº: 213   Julio  2013

¡Todos fichados!

Ignacio Ramonet

País:  Reino Unido, Estados Unidos, Global, Unión Europea 
Tema:  Comunicación, Tecnologías de la información, Infoguerra, Políticas de seguridad pública, Tecnologías de la comunicación, Privacidad

Nos lo temíamos (1). Y tanto la literatura (1984, de George Orwell) como el cine de anticipación (Minority Report, de Steven Spielberg) nos habían avisado: con los progresos de las tecnologías de comunicación todos acabaríamos siendo vigilados. Claro, intuíamos que esa violación de nuestra privacidad la ejercería un Estado neototalitario. Ahí nos equivocamos. Porque las inauditas revelaciones efectuadas por el valeroso Edward Snowden sobre la vigilancia orwelliana de nuestras comunicaciones acusan directamente a Estados Unidos, país antaño considerado como “la patria de la libertad”. Al parecer, desde la promulgación en 2001 de la ley “Patriot Act” (2), eso se acabó. El propio presidente Barack Obama lo acaba de admitir: “No se puede tener un 100% de seguridad y un 100% de privacidad”. Bienvenidos pues a la era del ‘Gran Hermano’...


¿Qué revelaciones ha hecho Snowden? Este antiguo asistente técnico de la CIA, de 29 años, y que últimamente trabajaba para una empresa privada –la Booz Allen Hamilton (3)– subcontratada por la Agencia estadounidense de Seguridad Nacional  (NSA, por sus siglas en inglés), reveló mediante filtraciones a los diarios The Guardian y The Washington Post, la existencia de programas secretos que permiten la vigilancia de las comunicaciones de millones de ciudadanos por parte del Gobierno de Estados Unidos.

Un primer programa entró en vigor en 2006. Consiste en espiar todas las llamadas telefónicas que se efectuan, a través de la compañía Verizon, dentro de Estados Unidos, y las que se hacen desde allí hacia el extranjero. Otro programa, llamado PRISM, fue puesto en marcha en 2008. Supone la recolección de todos los datos enviados por Internet –correos electrónicos, fotos, vídeos, chats, redes sociales, tarjetas de crédito...– únicamente (en principio) por extranjeros que residen fuera del territorio norteamericano. Ambos programas han sido aprobados en secreto por el Congreso de Estados Unidos, al que se habría mantenido, según Barack Obama, “constantemente informado” sobre su desarrollo.

Sobre la dimensión de la increíble violación de nuestros derechos civiles y de nuestras comunicaciones, la prensa ha aportado detalles espeluznantes. El 5 de junio, por ejemplo, The Guardian publicó la orden emitida por el Tribunal de Supervisión de Inteligencia Extranjera, que exigía a la compañía telefónica Verizon la entrega a la NSA del registro de decenas de millones de llamadas de sus clientes. El mandato no autoriza, al parecer, a conocer el contenido de las comunicaciones ni los titulares de los números de teléfono, pero sí permite el control de la duración y el destino de esas llamadas. El día siguiente The Guardian y The Washington Postrevelaron la realidad del programa secreto de vigilancia PRISM, que autoriza a la NSA y al FBI a acceder a los servidores de las nueve principales empresas de Internet (con la notable excepción de Twitter): Microsoft, Yahoo, Google, Facebook (4), PalTalk, AOL, Skype, YouTube y Apple

Mediante esta violación de las comunicaciones, el Gobierno estadounidense puede acceder a archivos, audios, vídeos, correos electrónicos o fotografías de sus usuarios. PRISM se ha convertido de ese modo en la herramienta más útil de la NSA a la hora de elaborar los informes que diariamente entrega al presidente Obama. El 7 de junio, los mismos diarios publicaron una directiva de la Casa Blanca en la que el presidente ordenaba a sus agencias de inteligencia (NSA, CIA, FBI) establecer una lista de posibles países susceptibles de ser ‘ciberatacados’ por Washington. Y el 8 de junio, The Guardian filtró la existencia de otro programa que permite a la NSA clasificar los datos que recopila en función del origen de la información. Esta práctica, orientada al ciberespionaje en el exterior, permitió recopilar –sólo en marzo pasado– unos 3.000 millones de datos de ordenadores en Estados Unidos...

Durante estas últimas semanas, ambos periódicos han ido revelando, gracias a filtraciones de Edward Snowden, nuevos programas de ciberespionaje y vigilancia de las comunicaciones en países del resto del mundo. “La NSA –explicó Edward Snowden– ha construido una infraestructura que le permite interceptar prácticamente cualquier tipo de comunicación. Con estas técnicas, la mayoría de las comunicaciones humanas se almacenan para servir en algún momento a un objetivo determinado”.

La Agencia de Seguridad Nacional (NSA), cuyo cuartel general se halla en Fort Meade (Maryland), es la más importante y la más desconocida agencia de inteligencia norteamericana. Es tan secreta que la mayoría de los estadounidenses ignora su existencia. Controla la mayor parte del presupuesto destinado a los servicios de inteligencia, y produce más de cincuenta toneladas de material clasificado al día... Ella –y no la CIA– es quien posee y opera el grueso de los sistemas estadounidenses de recogida secreta de material de inteligencia: desde una red mundial de satélites hasta las decenas de puestos de escucha, miles de ordenadores y los masivos bosques de antenas situados en las colinas de Virginia Occidental. Una de sus especialidades es espiar a los espías, o sea a los servicios de inteligencia de todas las potencias, amigas o enemigas. Durante la guerra de las Malvinas (1982), por ejemplo, la NSA descifró el código secreto de los servicios de inteligencia argentinos, haciendo así posible la transmisión de información crucial a los británicos sobre las fuerzas argentinas...

Todo el sistema de interceptación de la NSA puede captar discretamente cualquier e-mail, cualquier consulta de Internet o conversación telefónica internacional. El conjunto total de comunicaciones interceptadas y descifradas por la NSA constituye la principal fuente de información clandestina del Gobierno estadounidense.

La NSA colabora estrechamente con el misterioso sistema Echelon. Creado en secreto, después de la Segunda Guerra Mundial, por cinco potencias (los “cinco ojos”) anglosajonas: Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Echelon es un sistema orwelliano de vigilancia global que se extiende por todo el mundo y está orientado hacia los satélites que se utilizan para transmitir la mayor parte de las llamadas telefónicas, comunicaciones por Internet, correos electrónicos y redes sociales. Echelon puede captar hasta dos millones de conversaciones al minuto. Su misión clandestina es el espionaje de Gobiernos, partidos políticos, organizaciones y empresas. Seis bases a través del mundo recopilan las informaciones e interceptan de forma indiscriminada enormes cantidades de comunicaciones que los superordenadores de la NSA posteriormente criban mediante la introducción de palabras clave en varios idiomas.

En el marco de Echelon, los servicios de inteligencia estadounidense y británico han establecido una larga colaboración secreta. Y ahora hemos sabido, gracias a nuevas revelaciones de Edward Snowden, que el espionaje británico también pincha clandestinamente cables de fibra óptica, lo que le permitió espiar las comunicaciones de las delegaciones que acudieron a la Cumbre del G-20 de Londres en abril de 2009. Sin distinguir entre amigos y enemigos (5).

Mediante el programa Tempora, los servicios británicos no dudan en almacenar colosales cantidades de información obtenida ilegalmente. Por ejemplo, en 2012, manejaron unos 600 millones de “conexiones telefónicas” al día y pincharon, en perfecta ilegalidad, más de 200 cables... Cada cable transporta 10 gigabytes (6) por segundo. En teoría, podrían procesar 21 petabytes (7) al día; lo que equivale a enviar toda la información que contiene la Biblioteca Británica 192 veces al día...

Los servicios de inteligencia constatan que ya hay más de 2.000 millones de usuarios de Internet en el mundo y que casi más de mil millones utilizan Facebook de forma habitual. Por eso se han fijado como objetivo, transgrediendo leyes y principios éticos, controlar todo lo que circula por Internet. Y lo están consiguiendo: “Estamos empezando a dominar Internet”, confesó un espía inglés, “y nuestra capacidad actual es bastante impresionante”. Para mejorar aún más ese conocimiento de Internet, la Government Communications Headquarters (GCHQ, Agencia de inteligencia británica) lanzó recientemente dos nuevos programas: Mastering The Internet (MTI) sobre cómo dominar Internet, e Interception Modernisation Programme para una explotación orwelliana de las telecomunicaciones globales. Según Edward Snowden, Londres y Washington acumulan ya, diariamente, una cantidad astronómica de datos interceptados clandestinamente a través de las redes mundiales de fibra óptica. Ambos países destinan en total a unos 550 especialistas a analizar esa titánica información.

Con la ayuda de la NSA, la GCHQ se aprovecha de que gran parte de los cables de fibra óptica que conducen las telecomunicaciones planetarias pasan por el Reino Unido, y los ha interceptado con sofisticados programas informáticos. En síntesis, miles de millones de llamadas telefónicas, mensajes electrónicos y datos sobre visitas a Internet son acumulados sin que los ciudadanos lo sepan, bajo pretexto de reforzar la seguridad y combatir el terrorismo y el crimen organizado.

Washington y Londres han puesto en marcha un orwelliano plan ‘Gran Hermano’ con capacidad de saber todo lo que hacemos y decimos en nuestras comunicaciones. Y cuando el presidente Obama apela a la ‘legitimidad’ de tales prácticas de violación de la privacidad, está defendiendo lo injustificable. Además, hay que recordar que por haber realizado labores de información sobre peligrosos grupos terroristas con base en Florida –o sea, una misión que el presidente Obama considera hoy como ‘perfectamente legítima’– cinco cubanos fueron detenidos en 1998 y condenados por la Justicia estadounidense a largas e inmerecidas penas de prisión (8). Un escándalo judicial que es hora de reparar liberando a esos cinco héroes (9).

El presidente Barack Obama está abusando de su poder y restando libertad a todos los ciudadanos del mundo. “Yo no quiero vivir en una sociedad que permite este tipo de actuaciones”, protestó Edward Snowden cuando decidió hacer sus impactantes revelaciones. Las divulgó, y no es casualidad, justo cuando empezaba el juicio contra el soldado Bradley Manning, acusado de filtrar secretos a WikiLeaks, la organización internacional que publica informaciones secretas de fuentes anónimas. Y cuando el cibermilitante Julian Assange lleva un año refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres... Snowden, Manning, Assange, son paladines de la libertad de expresión, luchadores en beneficio de la salud de la democracia y de los intereses de todos los ciudadanos del planeta. Hoy acosados y perseguidos por el ‘Gran Hermano’ estadounidense (10).

¿Por qué estos tres héroes de nuestro tiempo aceptaron semejante riesgo que les puede hasta costar la vida? Edward Snowden, obligado a pedir asilo político en Ecuador, contesta: “Cuando te das cuenta de que el mundo que ayudaste a crear va a ser peor para la próxima generación y para las siguientes, y que se extienden las capacidades de esa arquitectura de opresión, comprendes que es necesario aceptar cualquier riesgo. Sin que te importen las consecuencias”.

(1) Véase Ignacio Ramonet, “Vigilancia total” y “Control social total”, en Le Monde diplomatique en español, respectivamente agosto de 2003 y mayo de 2009.
(2) Propuesta por el presidente George W. Bush y adoptada en el contexto emocional que sucedió a los atentados del 11 de septiembre de 2001, la ley “Patriot Act” autoriza controles que interfieren en la vida privada, suprimen el secreto de la correspondencia y la libertad de información. Ya no se exige una autorización para las escuchas telefónicas. Y los investigadores pueden acceder a las informaciones personales de los ciudadanos sin orden de registro.
(3) En 2012, esta empresa le facturó a la Administración estadounidense 1.300 millones de dólares por “asistencia en misiones de inteligencia”.
(4) Hemos sabido recientemente que Max Kelly, el responsable principal de seguridad de Facebook, encargado de proteger la información personal de los usuarios de esta red social contra ataques externos, dejó esta empresa en 2010 y fue reclutado... por la NSA.
(5) Espiar a diplomáticos extranjeros es legal en el Reino Unido: lo ampara una ley aprobada por los conservadores británicos en 1994 que pone el interés económico nacional por encima de la cortesía diplomática.
(6) El byte es la unidad de información en informática. Un gigabyte es una unidad de almacenamiento de información cuyo símbolo es GB, y equivale a 109 bytes, o sea mil millones de bytes, equivalente, en texto escrito, a una furgoneta llena de páginas con texto.
(7) Un petabyte (PT) equivale a 1015 bytes.
(8) La misión de los cinco –Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y René González– consistía en infiltrar y observar las actuaciones de grupos de exiliados cubanos para prevenir actos de terrorismo contra Cuba. A propósito del juicio que condenó a varios de ellos a penas de cadena perpetua, Amnistía Internacional declaró en un comunicado que “durante el juicio no se presentó ninguna prueba que demostrase que los acusados realmente hubieran manejado o transmitido información clasificada”.
(9) Véase Fernando Morais, Los últimos soldados de la guerra fría, Editorial Arte y Literatura, La Habana, 2013.
(10) Edward Snowden corre el riesgo de ser condenado a 30 años de prisión después de haber sido acusado oficialmente por la Administración de Estados Unidos de “espionaje”, “robo” y “utilización ilegal de bienes gubernamentales”.


























diumenge, 7 de juliol de 2013

Otra España y otra Cataluña son posibles











Otra España y otra Catalunya son posibles


Público.es




Estamos viendo claramente en España (y también, por lo tanto, en Catalunya) el fin del periodo iniciado en la transición de la dictadura a la democracia, conocido como el “periodo democrático”. Como resultado del enorme dominio que las fuerzas profundamente conservadoras tenían sobre el Estado español y sus aparatos y también sobre los medios de información, las instituciones llamadas representativas reproducían una visión y una práctica democrática enormemente limitada que determinó una democracia muy incompleta, responsable de un bienestar social sumamente insuficiente. El gran retraso social de España (con el gasto y empleo público en su Estado del Bienestar más bajos de la comunidad de países de semejante desarrollo económico, la Unión Europea de los Quince, UE-15, y con el no reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado español) es un indicador de las enormes limitaciones de la democracia española. Esta se ha entendido y promovido por los establishments políticos y mediáticos que dominan el poder en nuestro país, como el proceso de votar cada cuatro años según un proceso electoral muy poco representativo y proporcional, sesgado en contra de las fuerzas reformistas, en un contexto mediático carente de diversidad ideológica.

La respuesta de las instituciones estatales (tanto centrales como autonómicas) a las crisis actuales (financiera y económica) refleja claramente las enormes limitaciones de esta democracia. En realidad, la democracia apenas existe hoy en España. Se están llevando a cabo políticas sumamente impopulares sin ningún mandato popular, pues ninguna de estas políticas estaba en los programas electorales de los partidos gobernantes que las están imponiendo a la ciudadanía. Por lo demás, las fuerzas ultraconservadoras están consiguiendo lo que siempre han deseado, es decir, el desmantelamiento del estado del bienestar y la reducción de los salarios, (en complicidad con las élites gobernantes de la Unión Europea), justificando dichas medidas como necesarias “para recuperar la confianza de los mercados financieros” o “para mejorar la competitividad” u otros argumentos que ocultan el enorme poder de unas minorías financieras y patronales que diseñan aquellas políticas para optimizar sus intereses, con la ayuda de las mal llamadas instituciones democráticas y de las mediáticas que controlan o sobre las que tienen una gran influencia.

Hoy, democracia en España, incluyendo en Catalunya, es votar cada cuatro años -en un proceso escasamente democrático- para elegir gobiernos que no cumplen su programa electoral, imponiendo políticas opuestas a las que prometieron. Y la mayoría de la población está hastiada, con la consiguiente pérdida de legitimidad del sistema democrático; hastío que viene incluso más acentuado como resultado de la extendida corrupción, consecuencia del maridaje existente entre el establishment financiero y empresarial con el establishment político y mediático.

¿Cómo se reproduce esta supuesta democracia?

Este sistema escasamente democrático se reproduce a base de una enorme represión, no sólo policial (la cual ha aumentado considerablemente) sino también económica. El elevadísimo desempleo tiene aterrorizada a la población. Existe un temor (diría yo terror) entre la ciudadanía a perder su puesto de trabajo, terror que el mundo empresarial aprovecha para bajar los salarios, empeorar las condiciones de trabajo, anular los convenios colectivos y debilitar y demonizar los únicos instrumentos que las poblaciones trabajadoras tienen a su alcance: los sindicatos.

Este terror es un campo fértil para que cuajen los mensajes que llegan a la ciudadanía a través de los medios, que están altamente controlados (muy en especial por la banca, que les presta el dinero que los tiene endeudados). Junto a la represión, la información (mejor dicho, desinformación) es el mecanismo por el cual el sistema de poder y sus instituciones se mantienen y reproducen. Se crea así una imagen de inevitabilidad de las políticas públicas que dañan a las clases populares, insistiendo en que “No Hay Alternativas”, el mensaje que ha sido promovido con más intensidad por los medios de mayor difusión. Es precisamente la falta de diversidad ideológica de los medios (que excluyen sistemáticamente la abundante evidencia que muestra lo contrario) lo que permite que estos mensajes, claramente ideológicos, se presenten como “científicos” o “razonables”.

La realidad, sin embargo, siempre termina imponiéndose. Y el gran fracaso de estas políticas de recortes y de reformas laborales regresivas (que intentan exitosamente bajar los salarios y destruir empleos) en conseguir lo que se presentaba como su objetivo –la recuperación económica- está mostrando su falsedad, apareciendo con intensidad detrás de ellas los intereses financieros y económicos que las promocionan.

Las revueltas populares

El movimiento 15-M fue un soplo de aire fresco que se está convirtiendo (a través de los distintos movimientos que lo componen) en un vendaval. Su gran impacto ha sido debido, precisamente, a su radicalidad, es decir, el ir directamente a la raíz de los problemas en España: la falta de democracia. Su “no nos representan” y su “no hay pan para tanto chorizo” (entre otros muchos otros eslóganes) iban directamente al grano y contaron y cuentan con gran apoyo y simpatía popular, de los que derivan su gran poder e influencia. Y este movimiento está teniendo un impacto radicalizador en los instrumentos tradicionales de las izquierdas tales como partidos políticos y sindicatos. Entre estos movimientos en Catalunya está el movimiento llamado “para un proceso constituyente” (“per un Procés Constituent”).
Una característica común de estos movimientos es una protesta frente a esta estructura de poder, que controla las instituciones llamadas representativas para optimizar sus intereses. Dicha estructura está asfixiando la democracia en España. Como bien ha señalado el 15-M, “Su democracia no es nuestra democracia”. Y “su España no es nuestra España”. Y “sus símbolos no son nuestros símbolos”. Su atractivo es su radicalidad, no solo en sus análisis sino también en sus medios. “No os dejaremos dormir, si no nos dejáis soñar” transmite un mensaje contestatario de un reformismo radical. Y por soñar se entiende diseñar y llevar a cabo una alternativa al sistema ademocrático y, en muchas dimensiones, antidemocrático que existe en España.

La definición del futuro deseable

La protesta, sin embargo, no es suficiente. Se requiere diseñar alternativas al sistema democrático actual con el desarrollo de una estrategia sobre cómo alcanzarlas. De ahí la necesidad y urgencia de encontrar puntos de acuerdo entre los distintos movimientos sociales contestatarios para que se pueda ir creando un movimiento político socialreunido alrededor del consenso sobre un programa que refleje el tipo de sociedad que se desea, con suficiente especificidad, y que cuente, punto por punto, con amplio apoyo popular. Y en contra de lo que pudiera parecer, este proyecto, conceptualmente, debería ser fácil, pues un simple análisis de la mayoría de los movimientos sociales, así como de los partidos políticos de izquierda y de los sindicatos, muestra que los puntos en común son mucho más abundantes que los puntos de separación. La dificultad radicará en los comportamientos corporativos de las élites dirigentes de estos instrumentos de las clases populares, que desearán enfatizar su propia identidad sobre el proyecto común. Pero es ahí donde el movimiento político social debería movilizar a las clases populares, incluyendo también a las bases de esos partidos y sindicatos (que deberían ser uno de los componentes de ese movimiento, sin liderarlo), a fin de presionar para que se desarrolle un programa consensuado por todos sus componentes.

La respuesta del establishment a las revueltas populares

Ni que decir tiene que ya existe un intento por parte de los establishments políticos y mediáticos de desacreditar ese movimiento. Y el intento que se reproduce con mayor frecuencia es aquel que presenta dichos movimientos como bienintencionados pero “no realistas”, “utópicos”, o “algo irrealizable”. Ese sentimiento, sintetizado en la frase de que “son buena gente pero no tienen los pies en la tierra” traduce este intento de desmerecer el enorme potencial de cambio que ofrecen tales movimientos. “No tener los pies en la tierra” es el código utilizado por las fuerzas conservadoras de todos los colores para señalar que aquellos movimientos no aceptan las estructuras de poder que los establishments consideran inalterables.
Por ejemplo, la petición del proceso constituyente en Catalunya de la expropiación de la banca privada (que se caracteriza por su carácter especulativo) y la defensa de la banca pública se desmerece como poco realista, aún cuando la experiencia muestra que la primera nos ha conducido al desastre de la falta de crédito y la segunda, cuando ha existido en condiciones reguladas, ha dado mejores resultados que la banca privada. O cuando se pide el fin de los salarios bajos y de los recortes, se responde ridiculizando esta petición como contraria a lo que la ciencia económica aconseja, cuando en realidad toda la evidencia científica muestra precisamente lo contrario. O cuando se pide democracia participativa, expandiéndola mediante el poder de decisión a través de referéndums vinculantes tanto a nivel central como autonómico y local, se niega su posibilidad considerándola anticonstitucional, idealizando una Constitución que fue resultado de un gran dominio de las fuerzas conservadoras en el proceso de transición. Y así un largo etcétera.

Otra España y otra Catalunya son posibles

Existe una gran agitación social en España, incluyendo Catalunya, frente a esta España oficial, frente a los establishments políticos y mediáticos y frente a los poderes financieros y económicos que los instrumentalizan. Nunca antes, durante el periodo democrático, había habido mayor nivel de movilización, con gran descrédito de las instituciones del Estado y pérdida de su legitimidad. Para millones de españoles, esta España oficial no es su España, y para millones de catalanes, esta Catalunya oficial tampoco es la suya. Lo que se requiere es que estas distintas movilizaciones sectoriales converjan hacia una movilización política (que no quiere decir crear un nuevo partido político) que demande y exija el desarrollo de otra España y de otra Catalunya que sean auténticamente democráticas, con amplia participación de la ciudadanía en la gobernanza del país, tanto a nivel central como autonómico y local, a través de fórums de democracia directa -tales como referéndums vinculantes- o con formas de democracia indirecta o representativa basadas en un sistema electoral auténticamente proporcional y con plena diversidad ideológica en los medios (hoy prácticamente inexistente).
Democracia es poder de decisión de la ciudadanía a todos los niveles del Estado y que, como reconocimiento del carácter plurinacional de España, este poder pueda ejercerse por todos los pueblos y naciones de este país. Por último, como condición para eliminar los obstáculos que empobrecen la democracia, se requieren políticas públicas redistributivas que terminen con la enorme concentración de las rentas y riquezas que convierte a España en el país más desigual de la UE-15. Esta desigualdad es causa y consecuencia de nuestra limitadísima democracia.

Vicenç Navarro. Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas, Universidad Pompeu Fabra.


Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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