dissabte, 15 de juny de 2013





Los grupos de sabios nos sacarán de ésta









Cuando los efectos perversos del “mercado” sobrepasan los límites de lo tolerable dando lugar a un aumento de las desigualdades sociales, a un incremento de la pobreza, de las tasas de mortalidad, de suicidios, a incremento del paro y la precariedad laboral, a dejar sin vivienda, sin sanidad y educación pública y gratuita a millones de personas, ¡EUREKA”, ya tenemos la solución: créense grupos de sabios y por doquier surgen estos grupos de sabios o expertos ¿ “independientes”? que desde unos despachos ultramodernos, última generación, nos interpretan la realidad social y económica a través de informes con estadísticas en tecnicolor por los que perciben ingentes cantidades de eurodólares.

Los eligen los gobiernos pero se autodefinen como independientes ¿de quien les nombra? y ausentes de ideología (de izquierdas claro). En estos grupos de sabios o expertos encontramos a expresidentes de Gobiernos, exministros, exdiputados, exsecretarios generales de la OTAN, ejecutivos de la banca y de las finanzas, profesores y hasta expertos de los sindicatos que los trabajadores no sabemos quien los ha nombrado y qué intereses defienden, como es el caso del representante de CCOO Miguel Ángel García. En estos grupos no encontramos a ningún parado, a ningún indignado, a ningún trabajador con la vida y la vivienda hipotecada, a ningún pensionista, a ningún representante de las mareas verdes, rojas o de otros colores. En el reino de los sabios-expertos nombrados por los gobiernos los saberes profanos del pueblo al que se le aplicarán sus propuestas, no tienen legitimidad. Estos sabios pontifican sobre las “medidas radicales” para salir de la crisis, una crisis que a ellos no les afectará jamás. “Hay que reducir pensiones, agilizar el despido, salvar a sus bancos, reducir los costes salariales…” Nos dicen que para resolver el problema del paro hay que desproteger a los que tienen empleo. Perciben el mundo como un lugar justo donde cada uno consigue lo que se merece. ¿Qué son las personas, los ciudadanos, los trabajadores, los parados, los pensionistas para estos sabios?


Cifras, estadísticas y votos .

Toda catástrofe económica, sanitaria, social, en la que por otra parte han participado algunos de estos sabios, y sobre todo quienes los nombran, necesita su coartada y para eso están los “expertos acreditados”. Surge de este modo la nueva casta denominada “el expertizage” que lo impregna todo, incluidas las organizaciones sindicales. Forman parte de Fundaciones y de poderosos lobbys de presión sobre Gobiernos, organismos internacionales (OMS, OMC, BM, FMI…). Son insaciables. Son como Dios, están por todas partes, lo saben todo y lo ven todo. Son sabios. Y todo quedará legitimado en aras del mercado que nos impone la lógica interna del dominante sobre el dominado, del globalizador sobre el globalizado. Han sustituido la democracia participativa por la democracia profesionalizada, convirtiendo al ciudadano en cliente electoral cuya función es votar cada cuatro años entre ofertas casi idénticas. Ahora nos amenazan incluso con un pacto. Mercado libre y sin ningún control, que es el verdadero causante de la crisis. Los saberes, las formas de vida y sufrimiento del parado, del sometido a un ERE, del que tiene la vida y la vivienda hipotecada, del pobre, del pensionista, no es tenida en consideración. Por que están convencidos de que la víctima es la culpable, en este caso los pensionistas por tener una esperanza de vida demasiado larga. Y no se atreven a decir lo que piensan que consiste en acortar esa esperanza de vida. El FMI se atrevió incluso a manifestarlo. Esta nueva casta de expertos “independientes”, “apolíticos” es decir, de derechas, alimentan una lectura maniquea de los procesos históricos de la economía y sus crisis, de la que solo hay una solución: la suya. Dejan indemne la naturaleza social y económica, los determinantes sociales del conocimiento y su función mediadora. Es la derivación tecnocrática que da solo a los expertos-sabios la legitimidad para interpretar y decir la verdad. Lo que se pone en cuestión es el conflicto de intereses en momentos en que conceptos como sindicato, clase social, solidaridad han enfermado a fuerza de silenciarlas.
Hasta que se produzca la insurrección de los saberes profanos, de los saberes sometidos y descualificados.

En tiempos en que los políticos son simples intermediarios del poder económico, cualquier demanda social está condenada al fracaso. El protagonismo de lo participativo, de lo colectivo es cosa de tiempos pasados, es demagogia, cuando no es calificado de antisistema, incluso nazismo y terrorismo. Así que a callar, silencio que lo han dicho los sabios y si alguien no está de acuerdo debe esperar al próximo proceso electoral en el que controlando los medios de comunicación se puede votar entre dos propuestas casi idénticas, debido, entre otras razones, a una transición “modélica” que nos trasladó de un sistema basado en un partido único a otro de dos partidos únicos.

Los sabios nos sacarán de esta a través de más poder al poderoso, de más capitalismo sin control, salvo que digamos, ¡basta ya!, hasta aquí hemos llegado.

Señores sabios, estimado compañero sabio: ante el drama que estamos viviendo millones de trabajadores y ciudadanos no cabe la independencia, no se puede ser neutral. O estáis en el campo de los indignos o en el de los indignados. Estáis obligados a elegir.



[1] Ángel Cárcoba.- Sociólogo, activista sindical, promotor y responsable del departamento de Salud Laboral en CCOO (1977-2006). Autor de varios libros y trabajos publicados: “Democracia, desigualdad y salud”, “El amianto en España”, “La Salud no se vende ni se delega, se defiende”. “Las estadísticas del sufrimiento”, “La culpabilización de la víctima”, “La salud de los trabajadores tutelada por el mercado”, “Costes sociales de la crisis”, entre otros.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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dijous, 13 de juny de 2013

¿Cómo se entiende que el representante de CCOO...


El 11 de junio de 2013 10:03, Javier Gimeno <jvrgimeno@gmail.com>escribió:








¿Cómo se entiende que el representante de CCOO en el dichoso comité de "expertos" para la reforma de las pensiones haya votado a favor de una reforma que "castiga" a quienes supuestamente vivirán más en virtud de unas llamadas expectativas de vida y premia a las compañías de seguros?

¿Cómo se entiende que CCOO se haya beneficiado de uno de los mayores desfalcos de dinero público como el cometido por la Junta de Andalucía con los dichosos ERE's?

¿Cómo se entiende que el representante de IU en el consejo de administración de CajaMadrid/Bankia, el inefable José Antonio Moral Santín, a la sazón docente de la UCM y afiliado a CCOO, en un ejercicio de inmoralidad absoluta hubiese avalado el robo manifiesto a personas indefensas mediante las dichosas preferentes y otros desmanes de Blesa y compañía?

¿Cómo se entiende que los representantes de CCOO en la UCM no hubieron denunciado en su momento el trasvase de dineros de la UCM para financiar el tamayazo, de la mano del que fuera su gerente en tiempos del rector Rafael Puyol, Dionisio Ramos? Tuvo que llegar el rector Berzosa para denunciarlo.

¿Cómo se entiende que la sección sindical de CCOO en la UCM aun no haya pedido disculpas públicas a la comunidad universitaria por haber aupado al gobierno de la UCM al rector que está cometiendo los mayores atropellos a la universidad pública y a los derechos de los trabajadores de toda la etapa democrática, prohibiendo asambleas y mandando a los antidisturbios contra los estudiantes y trabajadores, destruyendo servicios universitarios, mermando la calidad de la investigación y de la docencia y aplicando políticas propias del peor franquismo? La involución que sufre esta universidad con el rector Carrillo nos regresa a los tiempos, al menos, del ministro franquista Villar Palasí.

Lo que no se entiende es que no se les caiga la cara de vergüenza a los dirigentes de ese sindicato, convertido en el hazmerreír y la vergüenza del sindicalismo español. No sé qué hacéis los afiliados que aun no os habéis dado de baja o no habéis dado un verdadero golpe de efecto para echar a todos los burócratas. Si estáis en ello, contad conmigo.

dimarts, 11 de juny de 2013



¿Se desmorona el fenómeno de El Corte Inglés?




El Mono Político


La historia económica española tiene en El Corte Inglés un actor emblemático. Esta empresa se ha convertido en un caso de monopolio espacial de libro, tras la absorción, prácticamente sin coste, de su otrora competidor, Galerías Preciados. Ayuntamientos y comunidades autónomas tienden alfombra roja a la empresa con el argumento de que genera abundante empleo y satisface los deseos de los consumidores al abrir, en algunos lugares, 360 días al año.

Este auténtico monstruo de la distribución, al no cotizar en el Ibex, ha navegado –y lo sigue haciendo– en la opacidad, sin que trascienda apenas información sobre su funcionamiento o sobre las condiciones laborales de sus trabajadores. Ningún estamento ha presionado para conseguir esa información, y la mayoría de medios de comunicación siempre ha evitado la difusión de noticias que pudieran resultar negativas para la empresa. El semanario The Economist vinculaba este silencio con el hecho de que El Cortés Inglés lleva décadas siendo uno de los mayores anunciantes de España.

A pesar de su apagón estadístico, este gigante de la distribución ha sido siempre el termómetro del consumo en España. Su sistema de financiación gratuita del consumo –mediante la concesión de tarjeta de compra a sus miles de clientes–, su aparente ausencia de conflictividad laboral y su capacidad para soslayar las huelgas generales constituyen lo que en política industrial se conoce como modelo “líder-seguidor”.


Pero algunas cosas pueden estar cambiando. En estos días es usual ver los grandes centros semivacíos, en gran medida por la crisis que está afectando a toda la economía, pero también por una política de precios que una parte de la sociedad, en los años de abundancia, interiorizó con la convicción de estar ascendiendo socialmente.

La primera señal de que se vislumbraban problemas fue la firma, en enero pasado, del Convenio de Grandes Superficies, sector en el que El Corte Inglés, por su volumen de empleo, ejerce un papel de liderazgo. El convenio sectorial incluyó un aumento de las horas de trabajo y la eliminación de los pagos por festivos, lo que ha beneficiado de manera clara a El Corte Inglés, cuyos centros en Madrid abren prácticamente todos los festivos del año. En la negociación fue determinante que los dos sindicatos mayoritarios en El Corte Inglés, Fetico y Fasga, sintonizan con la dirección –a este tipo de sindicatos se les denomina “de franja” o “amarillos”–, mientras que los sindicatos de clase son minoritarios. El PP de Esperanza Aguirre aprobó el convenio con el clásico argumento de que estimularía la creación de empleo. Pero lo que se ha conseguido hasta ahora es que los trabajadores existentes trabajen muchas más horas sin coste adicional para la empresa.

Adicionalmente, El Corte Inglés ha admitido –después de que la agencia norteamericana Bloomberg desvelara la noticia– que se encuentra en un proceso de reestructuración de la deuda, de más de 5.000 millones de euros, ante la reducción drástica de ventas. Para cuadrar el círculo y evitar un ERE, la empresa está invitando a muchos trabajadores a marcharse –algo que contempla el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores– con 20 días de salario y un máximo de nueve meses, resultado de la reforma laboral recientemente aprobada. Acometer un ERE obligaría a la empresa a airear toda la información sobre su funcionamiento, algo que, tradicionalmente, ha preferido evitar. Los sindicatos afines a la dirección comparten, también en este caso, la estrategia de la empresa. A este cuadro se añade la reciente sentencia de la Audiencia Nacional que insta a El Corte Inglés a acabar con la discriminación salarial entre hombres y mujeres.

El Corte Inglés, símbolo supremo del consumo en España, se encuentra en un momento crucial, de fuertes turbulencias. En juego está no solo la suerte de casi 100.000 trabajadores, sino de toda una cultura empresarial que había mostrado hasta ahora eficacia comercial y que ha tenido en la opacidad informativa y en la habilidad para controlar los movimientos sindicales dos de sus pilares fundamentales.

Artículo publicado en elmonopolitico.com

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diumenge, 9 de juny de 2013


                 

                                         Ahora, amiga mia…(poema)






Ahora, amiga mía...

Ahora, amiga mía
que una flor de papel preside el aire,
que el aire se deshace en dulces pétalos
de jadeante miel en tus rodillas,
ahora que no hablamos del otoño
ya nunca más
para no tropezar con tu mirada,
ahora que te adentras por la vida,
ligera, según dices,
desposeída al fin de prejuicios,
ideas recibidas, tiempo estéril,
incomprensibles normas y principios,
ay -ahora
que la virginidad navega todavía
como un barco vacío por oscuros telares,
por intactos desvanes y sueños sin sentido,
qué hacer en medio de la tarde,
cómo entregarse sin terror de pronto
y cómo confesar que detrás de tu lecho
odiosa la inocencia,
inservibles los claros pensamientos,
traicionan palabras aprendidas
en revistas de moda, tópicos de vanguardia,
digo, tópicos que tan libre te hacen,
aunque no de ti misma,
aunque no de tu vientre inopinado
donde súbito baja,
feroz y sofocante, el duro golpe
del corazón.

Qué tierna insensatez la de estar solos,
la del estremecimiento vergonzoso
ante la voz del hombre
Y el no estar a la altura de las propias palabras
con esfuerzo aprendidas,
pues ahora
bien sencillo sería el acto del amor
sin aquel eco
soez de sumergidas tradiciones
no expurgadas a tiempo,
ahora que la misma indiferencia
de las frases audaces y ante oídas
del loro varonil tan propicia parece,
si la conversación no fuera ya pretexto,
argumento de un miedo mal oculto
a no saber qué hacer en este trance.

Demasiado tarde vuelves
a recaer en frases y agudezas,
mientras escondes el temblor que sube,
absurdamente provinciano y burdo,
de niña de agua dulce,
desusada y antigua, hasta tus labios,
mientras repites al pic-up la misma
canción francesa que nos gusta tanto,
que nos hace sentir más al corriente,
casi no necios ni burgueses tristes.

Qué fácil fuera ahora desnudarse,
dejar caer el velo simplemente
sin el terror oscuro que te ata
a los núbiles senos,
qué fácil fuera acaso si no fuera
por la flor jadeante de papel amarillo
que preside la tarde,
por el desasosiego súbito que oprime
hasta el dolor tu tímida cintura
por la imposible confesión aciaga
de tu añeja inocencia,
por el urbano gesto
de loro aclimatado a otras regiones
con que el varón disfraza su animal procedencia,
por los pasos de alguien que se acerca,
por el timbre que suena
como un ángel guardián ( te ruboriza
sin poder evitarlo el pensamiento )
y la ocasión disuelve, mientras tú más segura
recuperas ingenio y frases hechas,
piensas que, al fin y al cabo, volverá a repetirse,
prefabricada como es, y entonces
no dudarás en entregarte,
entonces-
es decir, sin que llegue
el deseo a pasión ni la pasión a amor
ni el hálito terrible del amor
al abrasado borde de tu cuerpo.