dissabte, 14 de juliol de 2012

Enfrontaments entre la policia i els miners

de Francisco Bernal Bautista, Madrid

 Hola de nuevo. Conseguí asistir a la manifestación. Se empezó a concentrar gente desde la plaza de Colón. A partir de aquí se fue uniendo mucha gente. Cada vez más y más gente. Es emotivo ver a los mineros con su lucha; deberíamos contagiarnos de esa fuerza. He podido comprobar a un grupo de mineros portugueses con una pancarta que decía: "En solidaridad con los mineros asturianos". También he visto muchas banderas: vascas, gallegas, asturianas, extremeñas, andaluzas y catalanas, además de las republicanas. En concreto, había una chica en una silla de ruedas que portaba la bandera tricolor y esto, me ha emocionado. Era (ella), el centro de los reporteros y otros interesados en inmortalizar el día y el acontecimiento. Si la mani empezaba a las 11,00 a. m., sobre las 14,00 p. m. ya estábamos frente al ministerio de Industria. La policía había colocado unas vallas pero  no eran las vallas convencionales, sino  otras de envergadura, es decir, altas, cubriendo en su lado con las furgonetas la entrada al ministerio. Estaban en formación de antidisturbio, con sus cascos, escudos y armamento. Me recordaban a una mezcla entre los telequeños y los soldados de la antigua Roma. Pero más bien caricaturas. Hubo cargas pero yo estaba frente a la plataforma de los sindicalistas, donde Toxo, Méndez y otros representantes sindicales, soltaron su "speech" También se dirigió al público una persona muy alta que hablaba con acento alemán, y decía representar a los mineros de muchos países del mundo. Era gracioso escucharle. En fin, los manifestantes (yendo a las cargas), durante todo el recorrido tiraban petardos o cohetes muy fuertes, con un gran estruendo. Al parecer, aunque yo no lo vi, debieron tirar petardos a los policías, en el lado de la valla donde éstos se hallaban y entonces se montó la gresca. Han cargado y han golpeado a la gente pero repito, yo no lo he presenciado, por encontrarme frente al escenario. En algún momento, los líderes sindicales han llamado al orden y la compostura, diciendo: "no os dejéis violentar" y llamando a la calma. Han agradecido el apoyo prestado por todos los pueblos por los que los mineros han pasado, durante su recorrido hacia Madrid, y en particular ayer, en la puerta del Sol. Mi colega Juancar, estuvo anoche y fue para poner los pelos de punta. Bomberos y mineros se abrazaban y lloraban como hermanos. Las luces de sus casos creo que también eran imponentes; como si se tratase de una película de ciencia y ficción. La verdad, es que ha sido una experiencia muy bonita. Me alegra mucho, dentro de los pocos días que pueden acudir a manifestaciones, pues normalmente y por la tarde estoy muy atado. Mi progenitora es niña de la guerra y padece Alzheimer desde hace diez años y yo he sido siempre su único cuidador habitual. Creo que se entiende todo.
   Finalmente, espero haberos servido de ayuda en cuanto a los hechos y detalles acaecidos hoy (mejor dicho, ya ayer en Madrid), al menos, los que he podido presenciar desde mi óptica.
  Un abrazo tricolor.
  Francisco (Madrid).

dimecres, 11 de juliol de 2012


Publicado en La Voz de Ronda> 07.07.2012...
Francisco Pimentel11 de Julio de 2012 2:13
Publicado en La Voz de Ronda > 07.07.2012

MEMORIA/MENASALBAS

Hace ahora un año que Ana Avilés y yo estuvimos en Menasalbas en el acto de inhumación de los 16 fusilados por sus vecinos en Abril del 1939, ya terminada la guerra. Fue un ceremonial que nos impactó y cuya vivencia permanece en nuestra memoria tan nítido como aquel día, entre otras razones porque eso es lo que todas las familias de las víctimas de Ronda llevamos esperando toda la vida.

Hacía unos meses que el Foro por la Memoria había procedido a la exhumación e identificación de los asesinados, confirmando lo que siempre se había sabido: que casi todos eran jóvenes.

Los 16 habían vuelto a su pueblo después de la derrota militar. Abatidos pero confiando en su pueblo que era republicano. Mejor dicho, había sido republicano, pero el triunfo del fascismo transformó a sus vecinos en falangistas que deseosos de congraciarse con los vencedores no dudaron en hacer prisioneros a los que llegaban del frente. No les había dado tiempo ni a llegar a sus casas. Nada más entrar en el pueblo los rodearon, los maniataron y los torturaron. Casi todos eran jóvenes. Algunos muy jóvenes. Uno con 16 años, casi todos entre 20 y 30 años y 3 con 50 años.

Ana y yo llegamos justo a la hora que comenzaba el acto homenaje. Habiamos hecho siete horas de viaje desde Málaga hasta Menasalbas, un pueblo cercano a Toledo pero perdido en el agreste páramo de la meseta, que fue una odisea encontrarlo por malas y confusas carreteras. Cuando llegamos el salón de actos que había conseguido la concejala del PSOE estaba lleno. En ese momento los responsables de las inhumaciones entraban y subían las cajas-féretros al escenario. Cada una llevaba encima un ramo de flores con cintas con los colores de la bandera republicana. Un fuerte aplauso, como si de un abrazo colectivo a los fusilados para revivirlos se tratara, arropó este traslado del vehículo al estrado.

Hablaron arqueólogas, antropólogas, psicólogas y otros responsables de las exhumaciones que procedieron a explicar con detalle lo que científicamente habían encontrado y habían hecho. Muchos detalles eran espeluznantes. Prometieron la publicación de sus exhaustivos estudios y conclusiones. También hablaron responsables del Foro por la Memoria diciendo que con este paso se cumplía con el requisito de saber la VERDAD de lo que había pasado. Quedan aún pendiente de cumplir los requisitos de JUSTICIA y REPARACIÓN. Aunque este acto y la inhumación de los 16 en un túmulo monolítico venía a ser el comienzo de ese proceso.

Estábamos emocionados. Ana lloraba y decía que ella no quiere morirse sin haber hecho lo mismo. Sacar de las fosas de Ronda a todos los asesinados y tener a su padre entre sus brazos, tal cómo él la tuvo a ella cuando la despidió el día antes de que lo mataran.

Terminó el acto y en comitiva silenciosa fuimos todos detrás de los féretros por las calles del pueblo. Familiares y gente venidos de todos los puntos de España y también de otros paises. Muchos jóvenes. Hombres y mujeres en la veintena, llenos de vida y de ilusión por un mundo bueno y equilibrado, que me hacían pensar en los jóvenes fusilados. Decenas de banderas republicanas que una suave brisa hacía que ondearan al viento de una forma festiva y altanera como saludando popular y militarmente a los 16 de Menasalbas. A lo largo de la entrada al cementerio hicimos el paseo. Entre las dos filas de personas pasaron los familiares cada cual con sus féretros entre aplausos, lágrimas y banderas. El cementerio es impresionante. Muy diferente a los de Andalucía. No hay nichos. Todas son tumbas familiares, de granito con una gran cruz cada una de ellas y parecía como un pequeño bosque de cruces enormes, marmóreas y frías.

Al fondo nuestro mausoleo rompe con la triste estética de la muerte cristiana. Sobre la tumba se alza un monolito rectangular elegante y sobrio que destaca y sobresale con vida sobre la muerte de alrededor. Son las 7 de la tarde. El sol nos deslumbra. Vemos, a contraluz, grabada sobre el monolito la imagen de la república. La emoción hace que no sintamos el achicharrante calor. Hablan, lloramos, cantamos, dolor y alegría en nuestro corazón. Sobre la pesada lápida están grabados los 16 nombres. Con un nudo en la garganta allí estamos sin querer irnos porque los 16 somos nosotros mismos. Lágrimas, puños levantados y banderas al viento.

Francisco Pimentel
Asociación Memoria Histórica de Ronda
asociacionmemoriahistoricaronda@yahoo.es


dilluns, 9 de juliol de 2012








Silbarle al pavo 


de Marcos González



Esta mañana aún fresca, en la que El Gran Río nos regala una marea alta trayéndonos sobre sus aguas las brisas marineras de Sanlúcar de Barrameda, suena una granaina en la voz de Manuel Gerena, un homenaje a Miguel Hernández: "vientos del pueblo me llevan, vientos del pueblo me arrastran, me esparcen el corazón y me aventan la garganta". Así también es esta tierra del Sur, donde los trovadores se maridan con los poetas. Lugar de viejos amos y de nuevos ricos, de soñadores y de manijeros, de obreros sin trabajo, de ilusiones rotas y de cuentas pendientes.


A raíz de una fotografía aparecida en los medios de comunicación estos días atrás, en la que sentados el uno junto al otro en sus respectivos escaños del Parlamento, el presidente y el vicepresidente de Andalucía, con una sonrisa amplia mostraban su satisfacción tras la aprobación de la norma legislativa que precarizará los servicios públicos y la vida de sus trabajadores, vine a recordar una anécdota que me contó el compañero Javier Egea (que la tierra le sea leve) una de las últimas veces que le vi. Nos tropezamos en La Acera del Casino en nuestra amada ciudad de Graná. El poeta de Paseo de los tristes me decía que de chavea, en aquel mismo lugar donde estábamos, se solía poner un hombre con dos pavos y una lata de tomate vacía en la que apoyaba un letrero que decía: "por unas pesetas les hago hablar a los pavos". Cuando los viandantes mostraban sus ansias de aprender y echaban unas monedas en la lata, el mercader de los pavos les silbaba, a lo que las aves respondían con un "¡glu, glu, glu!", tras lo cual les premiaba con unos granos de maíz. Acercándose la Navidad, el dueño de los plumíferos quiso rematar la temporada y decidió rifar a las aves, con la buena fortuna del que corta las cartas: la única papeleta que se había quedado resultó ser la agraciada con el premio. A sabiendas de la malafollá granaína, cambió de aires, y años después, según me comentaba Javier, en uno de sus viajes a Sevilla lo volvió a ver. Se encontraba debajo del Arco de la Macarena, frente al Parlamento de Andalucía. El hombre estaba ya viejo y en aquel momento discutía con uno de los portavoces de los grupos parlamentarios que le recriminaba el engaño, a lo que él le respondía: "vosotros seguid pelando vuestros pollos, que yo pelaré los míos".




Marcos González Sedano